martes, 26 de octubre de 2010

No pudo ser

En el fondo, pasó lo que esperaba. En mis deseos estaba terminar algo por lo que no había entrenado como debí hacerlo.

El caso es que durante el día me encontraba bien, a pesar de que al ser por la noche iba a pasar el día entero esperando el momento. Pero bueno, di un paseo por Bilbao, que estaba muy bonito ya que hacía sol, y me fui al hotel a descansar tras 2 platos inmensos de pasta. Por la tarde, descanso hasta las 7:30 mas o menos.

Ya en la salida, el ambiente era bueno, pero no era festivo como en las carreras populares. Se veía a la gente tensa, intentando mentalizarse, y al ser poco mas de 2000 corredores, no todo lo que rodeaba a la recta de salida era motivador.

Con unos 10 minutos de retraso, se dio la salida. Al principio todo iba muy bien, a pesar de salir despacio y con cuidado de no tropezar. Así fueron los primeros 2-3 km. Después se despejó un poco y se pudo correr mas o menos normal.

El circuito, en sus primeros 10 km, era entretenido, con mucha gente animando. Yo iba unos metros detrás de uno que iba disfrazado de Spiderman, y le animaban mucho, y algunos ánimos nos llegaban a los demás. También me crucé con 2 tíos que iban en pelotas (¿porque los nudistas son siempre tíos?) y poco mas, iba concentrado en no perder los avituallamientos. Los de agua fueron bien, pero los de bebida isotónica... Daban la bebida en vasos de plástico y era imposible beber, me puse perdido y me atragantaba.

Los primeros 10 km los hice en unos 51:30, mas o menos 5:09 el km. Ese es mi ritmo, y de momento no puedo cambiarlo. Es como mas cómodo me encuentro, tanto si fuerzo como si regulo voy mucho mas cansado.

A partir del km 10, entramos en una zona alejada del centro de Bilbao. Era una zona mucho mas fea, parecida a un polígono, y no motivaba nada. Creo que fueron unos 6 km, en los que me encontré mas o menos bien, aunque se asomaron los primeros síntomas de cansancio.

Por suerte volvimos al centro y el ambiente me ayudó pues me encontraba muy muy cansado. Sobre el km 18 me planteé dejarlo en la media maratón, pero mi tiempo no estaba siendo muy bueno para una media y porque yo había ido a correr una maratón. Eso sí, cuando llegué a la recta de meta, las ganas fueron inmensas. Por suerte, seguí recto y de repente esas ganas desaparecieron.

En ese momento me encontré mucho mejor. Pero sabía que a partir de ese momento, no podía fallar ni un avituallamiento y me lo tenía que tomar con calma. Y en el primer avituallamiento de sólido, que eran unos plátanos, no acerté a cogerlos y me quedé sin comer. Cogí algo de Powerade, pero al poco de cogerlo, con mas de la mitad por beber, se lo di a uno que se habia quedado parado y lo necesitaba mas que yo.

Hasta el km 25 me encontré mas o menos. El problema es que de cabeza iba realmente mal. En un libro leí que tenía que estar relajado, y pensar en cosas positivas, pero todo eso era imposible. Solo pensaba en volver a pasar enfrente de la meta, dar la vuelta y dejarlo. Pero cuando iba a hacerlo, estaban entrando los primeros y no podía darme la vuelta. Tuve que seguir un par de kilómetros mas para estar en una zona mas tranquila y poder volver hacia la meta. Creo que fue sobre el km 27 cuando lo hice.

Al final, recorrí eso, unos 27-28 km, en un tiempo de 2:24:50. La media mas o menos fue de 5:14 el km, que para mí está muy bien. El problema es que sólo aguanto esa distancia y no aguanto los 42 de la maratón.

Desde que terminé, me arrepiento de no haber seguido, pero es que no podía mas. Lo que tengo que hacer ahora es entrenar mas, o hacer un recorrido mas largo. Mi entrenamiento de mas distancia había sido de 23 km, y hacer 5 km mas a un ritmo superior creo que está bastante bien.

De lo que me he dado cuenta es de que ahora mismo, mi distancia es la media maratón. Creo que podría hacer una en menos de 1:40 horas. Así que de aquí a final de año, solo correré carreras de 10 km y si hay alguna media, lo intentaré. Todo depende del entrenamiento que pueda hacer.

Ahora, esta semana, toca descansar. Estoy en una cabaña en Cabárceno, en medio de la nada básicamente, descansando y disfrutando de la naturaleza, ideal para desconectar de un trabajo tan estresante como el que tengo. Esta mañana hace sol, y todo esto es precioso.

Estoy a la espera de que cuelguen fotos de la maratón en la página para ponerlas yo aquí. Yo vi cómo me hicieron 3, ojalá las cuelguen.

No se cuando volveré a escribir, supongo que en las carreras que vaya a hacer o los días que me sienta con ganas después de correr. Así que estoy no es una despedida, solo un hasta luego.

Muchas gracias a tod@s los que me habéis leído, espero que sigáis haciéndolo.

Besos y abrazos,

Sergio

sábado, 23 de octubre de 2010

Sábado por la mañana

He dormido bien. Casi 8 horas, bastante para mí. He estado tumbado un par de horas, pasando fotos al pc, navegando por internet, viendo la F1... Relajado, vaya. He bajado a dar una vuelta y a desayunar algo. Un vaso de leche, una tostada con miel y un montado de jamón, Después he dado un paseo por la ría y he llegado hasta el Guggenheim.

En el camino he visto a un montón de gente corriendo, y me entraban ganas de correr a mi también. Pero me he vuelto al hotel a seguir descansando. De camino he visto como el imbécil que ha aparcado detrás mía lo ha dejado pegado, apoyado diría yo. Ha tenido suerte que hoy tengo que estar muy tranquilo, que si no...

Ayer me dí cuenta de que me dejé el monitor cardiaco en casa y no voy a poder controlar o al menos ver las pulsaciones durante la carrera. Me voy a plantear si me llevo el reloj para controlar cada km que corro. Creo que lo haré de todos modos.

Y aquí estoy, tumbado en la cama. En un rato voy a estirar aquí en la habitación y buscaré un restaurante italiano donde me pongan pasta y luego me quedaré tirado en la cama hasta las 8. El hotel está a 5 minutos de la salida, así que luego iré paseando hasta allí.

Un paréntesis. Estoy viendo al encantador de perros y he de decir que César Millán es un crack!!

Bueno, creo que esta va a ser mi última entrada hasta que termine la carrera. Voy a poner un par de fotos para hacerlo mas ameno.

Estoy muy nervioso, la verdad. Espero que mañana esté eufórico y escribiendo poco del dolor. No se que decir como despedida. Estoy contento, y preocupado.

Eso es todo.


viernes, 22 de octubre de 2010

This is it!!

Buenas noches, escribo desde Bilbao, tirado en la cama y escribiendo unas líneas antes de intentar quedarme frito cuanto antes, deseando que los nervios no me traicionen y pueda estar descansado para mañana.

El día ha sido muy tranquilo. Para empezar, el trabajo ha sido relajado y me han dejado salir un rato antes, lo que me ha librado del atasco de salida de los viernes. El viaje ha sido muy tranquilo, aunque hasta Burgos había muchas obras. De todos modos, ha sido un buen viaje, me imaginaba llegando mañana a la meta y sonreía y me emocionaba, sinceramente.

A eso de las 6 ya estaba en el hotel, y después de dejar la maleta y quitarme el traje en mi cochombrosa habitación, he bajado a aparcar el coche y de paso, recoger la camiseta de la maratón. No está mal, aunque no me gusta el color y aún no me la he probado. También me han dado una mochila de niño pequeño, el chip y el dorsal personalizado (eso me mola).

Cuando he vuelto al hotel, me he puesto las zapatillas para correr unos 15 minutos a un ritmo cómodo de 5:15. La sensación ha sido buena, a pesar de la humedad que supone correr al lado de la ría y la temperatura, algo mas fría que en Madrid. Cuando he vuelto al hotel, he visto a unos morenos que estaban en los huesos. Deduzco que son los que nos van a machacar a todos mañana. Uno ha subido conmigo en el ascensor y me ha dado la impresión de que su ropa pesaba más que él.

Después de la ducha, algo de cena por el casco antiguo en una especie de chino. Es una especie de sacrilegio cenar en un chino en Bilbao, pero es de los últimos sacrificios. Que pinta tenían los pintxos, el vino, la tortilla... Me está entrando hambre otra vez...

Y ahora estoy esperando a que me entre sueño, poniéndome nervioso cada vez que pienso en mañana. No pienso en lo duro que va a ser, sólamente pienso en terminar, en conseguir el objetivo por el que llevo entrenando desde Mayo. Y me cago de miedo cuando pienso en que me paro y me pongo a andar, porque se que nunca podré volver a ponerme a correr, y no sólo me refiero a retomarlo mañana.

Intentaré colgar fotos del previo de la carrera. No creo que vaya a tener muchas de la misma hasta que no cuelguen las de la página web. Intentaré salir guapo en los videos... No se, ya estoy diciendo tonterías, para variar. Es culpa de los nervios, no mía.

Buenas noches

Queda un día

Escribo desde mi puesto de trabajo, en uno de esos pocos momentos que tengo para estar tranquilo (es lo que tiene tener todo bien organizado, jejeje). He estado viendo fotos de la maratón del año pasado y he tenido que dejarlo pues solo verlas me pongo muy nervioso. Me ha sorprendido las caras risueñas de los corredores, daba igual que la foto fuera del primer kilómetro que del 30...

En fin, que esta mañana he organizado todo y en cuanto salga de currar cojo la carretera y me voy directo a Bilbo. El hotel está reservado y confirmado, mañana por la mañana voy a por la camiseta y a dar una vuelta y a ver cómo templo los nervios hasta las 9 de la noche. Sé que me voy a poner tremendamente nervioso, el año pasado en la San Silvestre lo estaba y mucho, era una mezcla de saber que lo iba a hacer bien y de miedo al fracaso. Esta vez es un poco lo mismo, aunque con mas nervios por lo segundo.

Ayer hice mi penúltimo entrenamiento, 8 km por Pozuelo evitando cuestas, a un ritmo de 5:13. Y la verdad, me encuentro mucho mejor a ese ritmo que mas lento. Llegué perfecto a casa, nada cansado, con sensaciones muy buenas, mucho mejor que el martes que corrí menos distancia a ritmo de 5:28. Esta tarde, cuando llegue al hotel, quiero cambiarme y correr 20 minutos, para soltar piernas y estar listo para mañana, y relajarme y dormir bien. NECESITO dormir bien.

Intentaré escribir más cuando llegue, para dar el máximo de detalles de esta experiencia. Intentaré que me hagan fotos en la carrera y subir todas las que pueda.

¡Joder, que nervioso estoy ahora mismo!

Besos

miércoles, 20 de octubre de 2010

Tres días, tres

Ayer hice uno de los últimos entrenamientos previos. Lo dediqué a correr durante media hora a ritmo, mas o menos, de la maratón.

Estuve corriendo por Pozuelo, y... ¡como me jode mi pueblo a veces, madre mia! Empecé despacio y entrando en calor, llevando el ritmo de carrera. Era al principio algo sencillo, pero en este pueblo de Dios en cuanto te descuidas, tienes una cuesta arriba. Así lo que al principio era un paseo tranquilo, se convirtió en un final algo exigente. Y digo algo porque al no querer incrementar el ritmo, se me hacía mas pesado. El tiempo final fue de una media de 5:28. Terminé bastante cansado, pero recuperé las pulsaciones rápidamente (es lo que tiene estar en forma)

Hoy toca unos 40 minutos de carrera similar a la de ayer. Evitaré meterme en alguna que otra cuesta y hacer algo mas llano. Además, tengo que empezar con la maleta y las cosas que llevar, que ayer al final no hice nada. Y tengo que mirar hoteles también, aunque algo tengo visto...

Hoy termino la dieta de proteínas (vamos, que se me acaba el lomo y el queso) y empiezo la de hidratos. Me parece bien, me gusta la pasta, y puedo probar diferentes recetas, siempre sin salsas ni barbaridades. Mañana es el último día de muchas cosas, porque el viernes me voy directamente desde el trabajo, con el traje puesto, y en cuanto pueda. Tengo que hacerme una lista de las cosas que tengo pendientes, tanto trabajando como en casa. Tengo que lavar la camiseta de la carrera, por ejemplo.

A veces estoy tan nervioso que me da por poner tonterías y no cuento las cosas que quería contar....

martes, 19 de octubre de 2010

Quedan 4 días

Después de correr el domingo y descansar ayer, empieza la recta final de la preparación. Principalmente me ocupo de estar tranquilo y no pensar demasiado en los 42195 metros que voy a tener que hacer, pues sinceramente, me estresa. Me dedico, siempre y cuando el trabajo me lo permite, a pensar en lo que me tengo que llevar de ropa para la carrera y en los siguientes días, pues voy a estar de vacaciones por el Norte.

Estoy cerrando cosas en el trabajo. Hoy el día se me ha dado bien pues he estado confirmando cosas importantes antes de irme y que ya quedan para cuando vuelva. Además, he estado mirando actividades para las vacaciones y hoteles. Voy planificando la maleta mentalmente también. Ayer me confirmaron el color de la camiseta de regalo de la maratón (verde pistacho) y me he llevado una decepción pues la tengo del mismo color de la San Silvestre de hace 2 años.

Hoy voy a salir a correr una media hora, en plan tranquilo e intentando que el recorrido sea llano, para mantener bien el ritmo sin los problemas de las cuestas. Buscando las sensaciones apropiadas, estando relajado... Intentando que esta media hora sea igual que las casi 4 que tengo que correr el viernes.

Otra cosa que estoy cuidando es la alimentación. Ayer, hoy y mañana tengo que comer proteínas, y miré por internet los alimentos mas proteínicos para ir a comprarlos. Aparte de las orugas e insectos, los top en este apartado, lo siguiente era el lomo embuchado y el queso manchego curado, con lo que estaba encantado. Y por la mañana, huevos revueltos y desayunos cargados, de los americanos. Pero eso me lo salto, me parece excesivo.

A partir del jueves, toca comer pasta y arroz, alimentos ricos en hidratos de carbono. Y bollos, chocolate, comida de niños en el recreo del colegio, para entendernos. Hoy de momento toca cenar de nuevo lomo y queso, a lo mejor con una ensalada de tomate con bonito (también con bastantes proteínas)

Y mientras deseo que de la hora de salida, voy a empezar a hacer una pequeña lista con las cosas pendientes de aquí al viernes. Sólo pensar que me voy ese día me hace ponerme un poco nervioso.

¡Saludos!

lunes, 18 de octubre de 2010

Ultimos esfuerzos

La semana no ha estado mal del todo. Tal y como dije en mi última entrada, he hecho mas o menos lo que quería hacer.

El miércoles salí a correr unos 8 km, a un ritmo decente de 5:10 el kilómetro. El recorrido el de siempre, las sensaciones las de siempre, en fin, es un entrenamiento mas dentro del largo calendario de entrenamiento. Si tuviera que correr una carrera de 10 km, estaría extremadamente preparado, la verdad.


El sábado quedé con un amigo para que él corriera e hiciera algo de ejercicio durante media hora y yo soltara un poco de músculos. Lo bueno fue que el ritmo de carrera no sólo no fue malo, sino que fue bastante acorde a lo que tengo que hacer en la maratón. Cuando corro a este ritmo, lo que intento es llevar bien la respiración, pues sé que en 4 horas me va a ser muy fácil perder la concentración y, como me ha pasado en otras ocasiones, de repente me encuentro muy cansado. Y es porque no he respirado bien.

Ayer salí a correr mucho más que para simplemente calentar. Casi que salí a ver cuánto aguantaba. El caso es que, a pesar de volverme a encontrar muy bien al principio, las subidas durísimas del km. 18 en la Casa de Campo me mataron de nuevo. Y a los 21 km tuve que parar. El ritmo no fue malo 5:33, y eso que empeoró mucho al final del recorrido, en los últimos 3 km.

En esos momentos, pensé que no iba a terminar la maratón, creo que es algo que tengo que empezar a asumir pase lo que pase. Tengo que hacer el doble de lo que hago y no se si lo lograré. Pasé por el bar de unos amigos a pedirles un vaso de agua y me encontré a un viejo conocido que venía de correr una carrera popular. Estuvimos hablando un rato y le conté mi objetivo. Le conté mas o menos lo que había entrenado, los tiempos que hacía, lo que acababa de hacer, etc. Me dio muchísima moral al decirme que con lo hecho hasta ahora, terminaba la maratón seguro. Que si había entrenado bastante (a pesar de no hacer mas de 24 km), que si el terreno era llano y no como el que sufro en Madrid, que si mis tiempos iban encaminados, que si al correr con público se iba mas rápido y mas cómodo, que el correr con mas gente me daba mas fuerza psicológica, y que la gente te apoya... De esto último se quedó bastante alucinado, pues bien es sabido que yo he hecho todo mi entrenamiento en solitario. Por ello me dijo que psicológicamente también estaba preparado, y esa es la parte que mas dura me ha parecido a mi de todo esto.

Ahora empieza la última semana. La de los nervios, la de salir poco a correr, la de vigilar la alimentación, la de no hacer ninguna tontería, la de cerrar todos los asuntos pendientes en el trabajo, la de la maleta, la de contar cada segundo que pasa... Miro constantemente el tiempo en Bilbao para el sábado. Hoy dice que van a haber nubes y claros, una mínima de 8º y una máxima de 16º. Ese tiempo me vale. lo que no me apetece es correr con mucha lluvia, o al menos la suficiente para tener que llevar chubasquero. 4 horas así puede ser una pesadilla.

A todos los que hayáis corrido una maratón os invito a que me deis cualquier tipo de consejo, serán bienvenidos. De momento he seguido el de comer muchas proteínas hasta el miércoles, y a partir del jueves, comer básicamente hidratos de carbono.

Vuelvo al trabajo. ¡Salud!

miércoles, 13 de octubre de 2010

Fin de semana

Este pasado fin de semana ha sido bastante productivo. Para empezar, el sábado, me hice unos 14 km con un ritmo acorde a lo que voy a tener que hacer en la maratón, unos 5:27 el kilómetro. Fui por la M-500, por el borde de la carretera, y debo decir una vez mas que me encanta esa ruta, son los mejores 5 km del día. Luego, el resto, son todo subidas, y ya no es lo mismo.

De todos modos, creo que con los recorridos tan duros que hago, me viene bien para la maratón, pues en Bilbao todo el recorrido es llano. El tiempo no acompañó demasiado, pues aunque cuando salí chispeaba, luego me estuvo lloviendo durante gran parte del recorrido. Pero la verdad, me encanta. Lástima del coñazo que me estuvo dando el pulsómetro, demasiado sensible con el chubasquero.

El domingo pensaba hacer otros 13-14 km, pero veía que terminaba el penúltimo fin de semana y no hacía una distancia de verdad, de las exigentes. Así que me puse el chubasquero de nuevo y me fui a correr otra vez por la M-500. El tráfico es peligroso, sinceramente, pero corrí con luz natural y se nota la visibilidad, sobretodo para alguien que viste de negro y sin reflectantes (al menos ese día). Después me fui por el recorrido que tengo planificado de 21 km, y al hacerlo por dicha carretera, lo alargué 2 km mas. No se si fue el día anterior, el cansancio acumulado, dormir regular... El caso es que hice 23 km y terminé reventado, literalmente. En mi defensa, y para desgracia mía, he de decir que en la zona en la que vivo, todo son cuestas, y que las que son hacia arriba son mas pronunciadas que hacia abajo, lo que implica un esfuerzo enorme a la hora de subir.

No veía el momento de terminar, en algunas cuestas me tuve que hipermotivar para no terminar antes de tiempo, los km se hacían eternos y el tiempo empleado en cada uno de los finales era muy discreto. Al final, hice una media de 5:40, lo que me permite terminar la maratón, siguiendo esa media, en menos de 4 horas, que es mi objetivo prioritario. Bueno, el prioritario es acabarla, pero si la acabara en un tiempo superior, me sentiría realmente mal.

Ahora, en cuanto termine la lavadora, voy a salir a hacer unos 8 km, sin prisas, para hacer ejercicio, y espero mañana hacer lo mismo. Tengo que planificar muy bien el fin de semana, ya que es el último, y no se si correr también el viernes y pegarme la paliza el domingo o descansar el viernes y machacarme el sábado... Debería hacerlo por la noche todos los días, pero no se si será posible.

Mi ordenador, tras actualizar, me está pidiendo reiniciar con cierta insistencia. Así que voy a apagar y prepararme que la lavadora está a punto de terminar. Algunos dicen que se le alinean los planetas. A mi, los electrodomésticos.

Saludos

viernes, 8 de octubre de 2010

Cambiando de ritmo

Después de hacer buenos tiempos en los 10.000, hace una semana decidí que lo importante era aguantar. Así que eso es lo que estoy haciendo. Y me está costando un montón, mucho mas de lo que yo pensaba.

El miércoles hice 10 km a ritmo de 5:27, y fue bastante duro, he perdido el ritmo y terminé bastante cansado. Me sabía el recorrido, que es el de siempre, y me lo tomé con mucha calma, pero ni por esas. Por suerte de cabeza voy bien, la motivación va correcta.

Ayer hice 7 km, a un ritmo de 5:22, pero casi peor, pues el circuito no era el mismo e hice muchas bajadas y sobretodo, subidas. Pero creo que algo estoy evolucionando.

De momento, como parte de mi motivación, voy viendo videos de la maratón del año pasado. Además, no voy solo a Bilbao, así que alguien me apoyará, aunque no se si veré mucho pasados los 20 km.

Mañana toca correr. Quiero hacer un mínimo de 15 km, aunque debería hacer mas de 21, pero ahora mismo el cuerpo me está diciendo que no haga nada de nada. Como veis, no me apetece ni escribir, sinceramente. El ordenador me está dando calor y estoy cansado pero sin sueño, la siesta ha sido tremenda.

Necesito que la gente me motive, de alguna manera me estoy encontrando un poco solo y me estoy dejando llevar un poco, cuando lo que necesito ahora es sobretodo un empujón.

Y como después de la maratón tengo vacaciones, estaría bien que me dijerais que se puede ver por Bilbao y Cantabria, que es por donde estaré.

¡Buenas noches!

lunes, 4 de octubre de 2010

Media maratón y poco mas

El sábado por la mañana estaba completamente mentalizado para hacer una buena cantidad de kilómetros, pues ya es lo único que me queda para afrontar la maratón con garantías. Quedan menos de 20 días y sólo necesito hacer entrenamientos muy duros, el resto está superado. Incluso mi peso es mucho mas acorde a esta prueba, debo estar ahora mismo en 76 kilos.

Así que me levanté pronto, me calcé las zapatillas y me fui a hacer una cantidad de km nunca antes realizada. Como estoy en forma, casi que diría que muy en forma, los primeros 5 km fueron un placer hacerlos, casi diría que los primeros 12, si no fuera por ciertas molestias en los gemelos (por cierto, que gemelacos que tengo ahora!) Entrando en la casa de campo, me encontraba estupendamente bien. Empecé a sentir alguna molestia en las ingles y la rótula derecha también empezó a incordiarme. Pero me encontraba genial, la verdad. Llevaba unos 15 km y las sensaciones no podían ser mejores. Iba tan bien que apenas bebí y por supuesto, no comí nada.

De repente, apareció de la nada una cuesta arriba interminable y durísima, y desaparecieron todas mis fuerzas y con ellas, las buenas sensaciones. En cuestión de metros, empezó un calvario que me haría desistir antes de tiempo. Intenté comer glucosa, una chocolatina, terminé con la bebida... Pero fue demasiado tarde, me había quedado vacío. Tanto es así, que perdí mas de 2 kilos en las 2 horas que estuve corriendo.

Intenté regular un poco, bajar el ritmo más de la cuenta, respirar profundamente y no pensar en el cansancio, pero nada, no hubo manera. A pesar de que la cuesta había terminado, ya no podía mas. Intenté aprovechar una cuesta abajo para recuperarme pero el estado anímico estaba por los suelos, casi tanto como el físico. En la siguiente cuesta arriba, ésta conocida, me paré y me arrastré hasta casa. Es que encima, como soy el mas listo, me pongo unos recorridos durísimos, con unas cuestas monumentales.

Lo que en un principio iban a ser un mínimo de 25 km se quedó en una media maratón a ritmo muy normalito. Al principio me sentía muy decepcionado y estaba convencido de que así no sería capaz de terminar la maratón, pero analizando la situación, me he dado cuenta de que fue un fallo de logística y de mala alimentación. He aprendido la lección y la aplicaré correctamente la próxima vez.

A ver si puedo entrenar un poco esta semana, aunque sea para mantener despiertas a las piernas, y el fin de semana lo intento de nuevo.

Bueno, ha comenzado otra semana, espero que sea buena para todos.

martes, 28 de septiembre de 2010

Madrid corre por Madrid

Después de una semana de poco pero específico entrenamiento, el domingo corrí esta carrera de recorrido mas o menos exigente y una belleza inigualable.

El miércoles hice series de velocidad, pero no muchas, pues no quería machacarme en la carrera. Se me dio bien, cada día me encuentro mejor. He de decir que mi ritmo por kilómetro se ha visto incrementado de golpe y porrazo, como si nada. Acostumbrado a hacer una media de 5:25, después de las series lo normal es ir a unos 5:10, si no mas rápido. Y digo esto porque el sábado, después de llegar a casa tras una noche de marcha y copas, me puse las zapatillas y corrí 6,5 km sin dormir. Y ese fue mas o menos el tiempo que hice. Anteriormente había hecho menos de 5 minutos por km un par de veces en 10 km.

En fin, la carrera en sí. Llegué pronto porque me gusta el ambiente previo. En otras ocasiones me gustaba la subida de adrenalina, pero este año me gustó porque estaba muy tranquilo, viendo a la gente de mi alrededor. Tan tranquilo que a menos de un minuto de la salida, mis pulsaciones rondaban las 80 por minuto.

Me puse lo mas adelante posible, para evitar aglomeraciones y viendo que la organización no era muy allá. Salí a los 10 segundos del pistoletazo, y gracias a que estaba en las primeras posiciones, pude quitarme a los lentos en el primer kilómetro. Sin embargo, la salida fue accidentada y demasiado rápida, lo que hizo que el siguiente kilómetro también fuera casi esprintando. Fue algo que después me pasaría factura. A partir de entonces, me costó mantener el ritmo. Desgraciadamente, iba demasiado atento a mi respiración y a la calzada y no pude disfrutar del recorrido. Me encantó la llegada a la puerta de Alcalá y el paso por la puerta del Sol, pero me perdí el Palacio de Oriente y la estación de Atocha, por ejemplo.

Digo que creo que podría haberlo hecho mejor puesto que los 3 últimos kilómetros iba demasiado cansado, y lo notaba viendo que la gente me adelantaba y que en el sprint final no adelanté a casi nadie.

De todos modos, objetivo cumplido. Hice un tiempo de 45:13, a una media de 4:31 el kilómetro, quedando el 893 de la general y el 237 de mi categoría de un total de mas de 10.000 corredores. Bueno, no está mal, ¿no? Conseguí bajar de los 50 para poder salir en el primer grupo de la San Silvestre en diciembre, y correr con menos gente y mas tranquilo, aunque mas tenso al saber que soy de los mas lentos de todos.

Ahora ya toca centrarse del todo en la maratón. A partir de ahora, solo cuenta hacer kilómetros sin mirar la velocidad. De hecho, hoy he salido a correr un rato en plan tranquilo. Tanto, que me he dejado el pulsómetro en casa y no se el tiempo que he hecho. Mañana o pasado debería salir de nuevo, y este fin de semana toca hacer mas de 2 horas de carrera continua. Sí o si.

Os dejo el video de la carrera en el que se me ve entrar en meta. A partir del segundo 23 se me ve algo por la izquierda de la imagen, pero tampoco es un primer plano...

http://www.corriendovoy.com/video.php?id=268&video=17151

Buenas noches!!

martes, 21 de septiembre de 2010

Aumentando el ritmo

El jueves pasado tenía prisa. O eso o me dio por asfixiarme aposta. El caso es que pensé en hacer 10 km lo más rápido que pudiera, aunque eso significara pararme antes de tiempo. Empecé el primer km a un ritmo de 4:40 y continué sin bajar de los 5 minutos hasta el km. 6, el primero de subida. Aunque ése me lo tomé con calma, el resto lo hice a un gran ritmo, terminando los 10 km en menos de 49 minutos, mejor marca personal. Me vino muy bien, pues este domingo tengo una carrera popular por Madrid y el objetivo es bajar de los 50 minutos, con vistas a la San Silvestre, para tener un tiempo parecido como referencia para poder salir desde las primeras posiciones de la misma.

Al final salí a correr por El Espinar. Las condiciones no fueron las mejores, pues el día anterior salí hasta las 8 de la mañana, dormí 4 horas y comí como un animal. De todos modos, como hacía un día espectacular, casi que me vi obligado a salir a correr, si no lo hubiera hecho no me lo habría perdonado. Hice otros 10 km, pero no es lo mismo hacerlos en Pozuelo que en El Espinar. Aire puro, viendo sólo árboles, corriendo solo... Me encontré muy a gusto, y a pesar de que mi ritmo no fue nada del otro mundo (5:09 el km) me vino genial, anímicamente me ayudó a no pensar demasiado en el poco entrenamiento que estoy haciendo. Maldito trabajo...

Ayer volví a salir a correr. Otros 10 km. Empecé muy fuerte, 4:19 el primer km. Y fue porque había unos chavales corriendo delante mía, les adelanté y me pareció oírles que me seguían y me querían pasar, así que me piqué y me puse a esprintar cuando apenas llevaba 300 metros. El caso es que después noté ese esfuerzo y los siguientes km los hice mas flojos, aunque eso sí, los km de subida los hice a muy buen ritmo. Al final hice poco mas de 49 minutos. Definitivamente creo que estoy preparado para bajar de los 50 minutos en los 10.

Esta semana tengo que hacer series de un km al menos un día. Y tengo que intentar correr mucha distancia. Tendría que hacerlo el viernes, pues el sábado debería descansar para que el domingo esté fresco para la carrera. Y después de esta carrera me queda menos de un mes para la maratón. ¡Y aún no he hecho ningún entrenamiento de más de 2 horas! Necesito ponerme las pilas...

jueves, 16 de septiembre de 2010

Intentando recordar

Últimamente no sólo no escribo sino que además apenas corro. Bueno, lo hago pero no tanto como debería. Al menos corro mas rápido, y algo voy avanzando.

La semana pasada, el miércoles y el jueves, corrí por el trabajo. Unos 20 km en total. Pero el recorrido no es bueno y correr por las calles, tampoco. Todo cuesta abajo al principio y muy empinado al final. Me vino bien porque era muy exigente, pero con el tiempo limitado por el horario, no pude exigirme ni correr a gusto. Si, bueno, lo aproveché, que es lo importante, y más teniendo en cuenta que salgo a correr mucho menos.

El fin de semana tenía planes y en principio no iba a poder correr. Por suerte el domingo me pude escapar y salí a correr pronto por la mañana. En un principio iba a hacer 13 km, pero empecé a animarme y luego quise correr unos 15. Me vi con fuerzas e intenté hacer 21, pero no tenía ni bebida ni comida y me cansé antes de tiempo. Además, me dio un amago de tirón en la parte posterior del muslo izquierdo y me paré en el 18. A una media de 5:23 el km, sin alimento, me quedé satisfecho, e hice unos 40 km en toda la semana, de calidad eso sí.

Mañana buscaré un minuto para escribir la crónica de esta semana, en la que adelanto que he corrido poquísimo pero muy rápido y de forma muy exigente. Lástima que mañana me voy a las fiestas de El Espinar y aunque me voy a llevar las zapatillas, no creo que vaya a correr todo lo que debería. Intentaré aprovechar el domingo, pero con la resaca y todo lo que suponen unas fiestas de pueblo, dudo que vaya a hacer algo de provecho.

Besos

martes, 7 de septiembre de 2010

Una mala semana

Escribo siete días después del comienzo de una semana mas o menos perdida en cuanto a entrenamiento. Definitivamente ha sido un paso atrás, pues ni he hecho los kilómetros que suelo hacer ni con la intensidad con la que los hago.

Empecé el martes pasado, en el que no iba bien de tiempo y decidí correr menos km pero más rápido. En total hice 6 km a ritmo de 4:47, algo bastante óptimo para mi entender. Vale, este no fue un día del todo perdido, pero hice poca distancia.

El miércoles decidí hacer series. Antes de salir, al ver que llovía y hacía viento, quería correr 6 series de 1000 metros. Cuando estaba en la pista, debido a que estaba cansado (del trabajo, supongo), quise hacer 5 de 1000 y 2 de 400. Pero al final hice 5 de mil, a ritmo de 4:06, 4:14, 4:20, 4:32 y 4:30, y una de 400 a ritmo de 1:30, creo recordar. Se nota que ya estaba cansado. El entrenamiento no estuvo mal aunque fue un poco escaso. Luego hice un par de kilómetros mas pero relajados.

El jueves salí a correr con un amigo muy voluntarioso pero completamente fuera de forma. Como no podía correr mucho, fuimos despacio a ver si así aguantaba un poco mas, pero a ritmo de 6 minutos el kilómetro, yo iba casi andando deprisa. Por suerte para mi se desfondó al final y pude hacer los 2 últimos km a ritmo de 5:11 en subida y 4:45 en llano. Luego hice unos 600 metros en 1:43, pero eso es todo. He decidido no volver a salir a correr con algunos amigos, necesito mas ritmo, el maratón está cerca y con el trabajo no estoy entrenando tanto.

El viernes tuve una boda y me acosté mucho mas tarde de lo que deseaba. No pude madrugar y decidí salir a correr a la hora de comer, pues me parecía que no hacía tanto calor. Además, quería hacerme 25 km, pues ya tocaba. El caso es que desde el primer kilómetro no me encontré bien, sobretodo anímicamente, y además de que no iba a buen ritmo, no me encontraba en forma. Debido a esto y al calor, me paré en el km 15, sin apenas posibilidad de intentar retomarlo. Estaba hundido, sinceramente.

Y desde ese momento, no he hecho nada mas, no me encuentro con ganas. Eso sí, esta tarde voy a salir a correr, 10 km, para retomar sensaciones en un circuito que ya conozco, tengo que volver a mis principios para volver a encontrarme bien, pues ahora mismo no veo yo tan claro eso de correr una maratón. Si no, hubiera escrito antes.

Saludos

domingo, 29 de agosto de 2010

Amigos y una media

Este fin de semana ha sido algo mas que productivo en cuanto al entrenamiento. He corrido ambos días, aunque de muy diferente manera. El sábado lo hice con un par de amigos y el domingo corrí una media maratón.

El primer día tenía pensado correr unos 10 km, pero al quedar con otra gente que no está tan preparada, decidí correr menos que me vendría bien para correr mucho mas el sábado. Lo hice con 2 amigos, uno de ellos en forma y el otro llevaba 3 meses sin correr. Fuimos por la casa de campo todo el rato, por un recorrido fácil y lleno de otros corredores y ciclistas, lo cual le daba un ambiente de lo mas motivador. Ibamos a un ritmo bastante lento, calculo que en torno a 5:40, pero es que uno de ellos no podía mas. A falta de unos 2 km se paró. Entonces empezamos a correr un poquito mas rápido, pero tampoco nada del otro mundo. Al final me puse a tirar un poco mas y dejé al otro amigo atrás en la parte final, cuando empezaban las cuestas. En total hice una media de 5:30 en casi 7 km, algo bastante discreto. No se si repetiré con ellos, creo que no es suficiente para mi.

Pero el domingo fue otra historia. A pesar de que sigo sin solucionar mis problemas con el sueño (cada día duermo menos) me levanté descansado y muy pronto. Tenía muchas ganas de correr, por lo exigente del día. Preparé el cinturón, desayuné un plátano y a las 7:15 estaba en marcha. Comencé muy tranquilo, viendo amanecer, observando a los conejos, sobretodo a uno que le dio por correr a mi mismo ritmo durante unos segundos que me parecieron horas. Después, al igual que hago yo con mis amigos, esprintó y desapareció. Iba a un ritmo lento, en torno a 5:45, pero la distancia exigía reservar fuerzas para el final. Para mi desgracia, el pulsómetro me avisó de que tenía la batería baja en el km 4. Había olvidado cargarlo. Imaginé que no aguantaría todo el camino, e intenté calmarme pues era un día importante y no podía frustrarme tan pronto.

El camino, en sus primeros 7 km, era conocido, y fui muy tranquilo, incrementando el ritmo hasta los 5:20. A partir de entonces, llegué a una zona que nunca había recorrido, y así seguiría hasta el km 17, mas o menos. Al principio era todo subida, pero como iba con fuerzas, lo llevé muy bien. Después le siguió una buena bajada ideal para recuperarme. El Aquarius y el agua me iban ayudando. Una buena subida pasado el km 10 me hizo sufrir por primera vez, pero adelantar a un ciclista me dio muchos ánimos. Terminaba así la parte mas dura, o al menos eso creía en ese momento. Comencé una bajada de unos 2 km en las que aproveché para comerme una barrita energética con la que casi me atraganto (ya lo decía mi madre, come despacio...) y el pulsómetro murió definitivamente. El camino era tranquilo y a esas horas, sin gente, mucho mas.

Vi una cosa increíble. Mientras iba por una calle, se me cruzó un gato negro, delgadito, parecía muy joven, la verdad. Le vi que no se había percatado de mi así que aproveche que había una chapa de esas del canal de Isabel II para darle un buen susto. A pesar del ruido, el felino ni se inmutó, y antes de que pensara porque no le había hecho dar un salto, el animal estaba con una paloma en la boca. ¡Pero si era mas grande que él! Que facilidad para cazar, madre mía... En cuanto la tuvo en su poder, no me quitó ojo, pero tampoco se asustó, la caza era demasiado importante como para soltarla por un humano. Nunca olvidaré cómo me miraba mientras la paloma movía sus patas por última vez.

En fin, que sin darme apenas cuenta, ya llevaba unos 14 km. Como no sabía que distancia me quedaba ni lo pensaba iba muy cómodo, quizás demasiado. Al llegar al 17, a la parte de nuevo conocida, la cosa se puso dura, pues me quedaban unos 3 km casi todos de subida y empecé a notar seriamente el cansancio. Tanto es así que cuando recorrí una pequeña bajada, apenas me enteré. El tendón de Aquiles derecho me estaba molestando un poco mas que de costumbre, pero ya me quedaba muy poco. Sólo pensaba en llegar y en hacer un cálculo aproximado del tiempo que iba a hacer utilizando como referencia los relojes que hay por Pozuelo.

Y de esta manera, apretando un poco al final, terminé mi particular media maratón. Hice aproximadamente 1 hora con 55 minutos, que viene a ser una media de 5:26, suficiente para correr la maratón en menos de 4 horas, que es mi objetivo. Aunque sinceramente, me gustaría poder hacer en torno a 3 horas y media, y observando el recorrido que hago, con un desnivel de unos 200 metros y comparándolo con la maratón de Bilbao, que es llana, creo que puedo conseguirlo. He perdido kilo y medio, que no está nada mal (el peso es algo que me tiene obsesionado, sinceramente)

El resto del día quería descansar, pero al final me he ido a Toledo y me he pasado el día subiendo cuestas, algo nada bueno para mi tendón, que me sigue molestando. Mañana toca descanso y el martes iba a quedar con mis amigos, pero tengo que pensarlo tranquilamente. Si sigo un poco fastidiado, correré por mi cuenta, está por ver que distancia y cómo. Tengo que planificar muy bien las próximas 2 semanas, llenas de eventos sociales en las que no puedo desperdiciar ningún entrenamiento.

¡Que tengáis una buena semana!

jueves, 26 de agosto de 2010

Fuerza de voluntad

Y mira que yo de eso tengo poco, ¿eh? Pero ahora mismo, es la única forma que se me ocurre para titular esta entrada. Y es que ayer tuve que hacer un buen esfuerzo para salir a correr.

Como dije ayer, iba a salir a correr con un amigo, pero se hizo caquita y no se atrevió a salir. Argumentó que hacía mucho calor, no sin razón, pero corriendo por la casa de campo digo yo que era mas llevadero... En fin, que en un principio me vino bien, pues ayer tuve que echar horas extras en el trabajo y salí de trabajar a las 7 de la tarde. Supuestamente íbamos a quedar a las 8, así que apenas me daba tiempo, y tenía cero ganas de correr en ese momento.

Debido a lo estresante del día, no pude comer a la hora supuesta y comí sobre las 5, un bocata de bacon con queso, y a eso de las 9, tampoco es que cenara muy bien. Huevos fritos con patatas. Y 4 cervezas. Así que después de un buen paseo, me encontraba de camino a casa con un cansancio considerable y planteándome si salía a correr o no. Teniendo en cuenta que este fin de semana tengo que correr una media maratón, correr mañana y los dos días del finde iba a ser muy duro, aparte de que hoy puede que vuelva a hacer calor y tengo planes para esta tarde - noche (espero que no me los fastidie el trabajo)

Así que me vi a las 11 de la noche, mientras me quitaba el traje, en la tesitura de salir o no. Pero duró poco. A diferencia de otros días, tenía unas ganas tremendas de ponerme las zapatillas, así que ni lo dudé. Aunque sabía que el tiempo no iba a ser bueno, era poner mas kilómetros en las piernas.

Por ello no me preocupé del tiempo en ningún instante, incluso iba pensando si hacer 8 km en vez de 10, forzando un poco para hacer un buen tiempo. Pero me he propuesto hacer 60 km esta semana, y voy por buen camino. El recorrido fue el de siempre, y por suerte la temperatura fue bajando en el trascurso, hasta los 30º cuando llegué a casa.

Poco mas se puede decir del día de ayer. Me sentí muy orgulloso de poder correr después de todo lo vivido ayer, cuando todo apuntaba a que no lo haría. Gané un kilo respecto a ayer, pero lo perderé durante los 2 próximos días, estoy convencido.

¡Fin de semana! ¡Por fin!

Besos

miércoles, 25 de agosto de 2010

Pulsómetro Garmin

El sábado me dejó un amigo un pulsómetro marca Garmin, el modelo Forerunner 405. Debido a que mi podómetro marca lo que le da la gana y no mide bien las distancias, se lo he cogido prestado hasta que tenga dinero para comprarme uno, no se si éste o uno similar.

Lo digo porque el arranque de éste no me gusta nada, tiene unos botones muy sensibles o muy poco efectivos, según le de. Ayer estuve 20 minutos hasta que encontró el satélite y pude ponerlo a punto para poder correr. Encima, para colmo, es USB no reconoce el "reloj" y no puedo pasarle los datos, así que tendré que hacerlo ahora de forma manual.

El caso es que ayer me fijé demasiado en el pulsómetro e iba atento a lo que me iba marcando, con lo que no iba muy cómodo, mas bien forzando. Eso sí, llevaba un buen ritmo, casi a 5 minutos el kilómetro. Pero en el kilómetro de subida no tenía fuerzas y lo pagué, y al final no pude esprintar, entre otras cosas porque como me fijé la meta cuando el pulsómetro me avisara a los 10 km, no sabía donde terminaría exactamente. Pero bueno, hice una media de 5:11, no está mal...

Hoy he pasado un poco del pulsómetro y he ido a mi ritmo, pensando sólo en el kilómetro de subida y en no ir demasiado lento los demás. Llevaba una media superior ayer, creo que unos 15 segundos por kilómetro. Pero no me encontraba mal del todo, excepto por la pierna derecha, ahora hablo de ella. La subida la he hecho bastante bien, a mucho mejor ritmo que ayer y el final no ha estado nada mal, haciendo el último kilómetro, mayoritariamente de bajada, en 4:35. En total, 5 segundos el km mas lento que ayer. me he dado cuenta de que tengo que aprender a racionar las fuerzas de la manera mas óptima, para no estar asfixiado antes del final ni terminar sin haberlo dado todo.

No se que me pasa en la pierna derecha. Tengo molestias en la pantorrilla, todos los días, y el gemelo se me carga bastante. Para colmo, hoy he tenido sensaciones en el ligamento lateral, el mismo que me lesioné en Marzo. No he sentido dolor, pero lo he sentido. Y cuando uno va corriendo y siente cosas que no son normales, se preocupa.

Mañana corro con un amigo por un camino diferente, por la casa de campo. Él está en forma, hace los 10 km en el mismo tiempo que yo, aunque hace mas bici (yo no hago nada). Así que a ver que tal. No creo que llegue a los 10 km, pero tampoco me importa, estoy un poco cansado, y este fin de semana toca prueba dura, espero hacer una media maratón, aún no se si el sábado o el domingo. Si sigo así, puede que llegue a los 60 km esta semana. Veremos.

Buenas noches.

El pulsómetro Garmin

domingo, 22 de agosto de 2010

Cinturón de maratón

Ayer me compré un cinturón de maratón para entrenar largas distancias. Lleva un par de bolsillos con cremallera y un par de pequeñas cantimploras, en las que cabe algo mas de medio litro. Como he dicho antes, el uso que le voy a dar es básicamente cuando tenga que entrenar únicamente, pues sé que en las maratones hay muchos o varios puestos de avituallamiento, y en la de Bilbao veo que cada 5 km dan agua, Powerade cada 7 mas o menos y sólidos cada 5 a partir del km. 20. Así que cuando vaya a hacer unos 20 km o mas a la hora de entrenar, me pondré el cinturón y lo llenaré de agua, Aquarius y algo de comida. Me frustraría mucho tener un mal entrenamiento largo por culpa de la alimentación, pues a nivel moral el daño podría ser irreparable.

A pesar de que hoy solo he hecho 10 km, me he puesto el cinturón a ver que tal iba. Al principio era un muy incómodo, pues no estaba habituado al bote de las cantimploras y la camiseta se me levantaba. He tenido que parar para regularlo bien y cuando me he dado cuenta de que algo se tendría que mover, he decidido no pensar mas en ello. Y ha funcionado, porque desde entonces, he dejado de pensar en si llevaba cinturón o no y me he dedicado a correr, que suficiente tenía. Sólo le he prestado atención cuando he hecho la prueba de beber, y bueno, bien, sin problema.

Digo que tenía suficiente centrándome en correr porque esta mañana estaba muy cansado, y apenas tenía ganas de calzarme las zapatillas. Ayer no me corté con la panceta, el helado y demás placeres culinarios de la vida, y anoche, cuando me pesé, me di cuenta de ello. Mi nueva báscula me pesaba 80,6 kg, la muy desagradecida. Sin embargo, ha debido tener buena noche en el cuarto de baño pues antes de correr me ha pesado en 79,1 kg. Y digo yo: ¿cómo se puede bajar kilo y medio durmiendo 9 horas? (que bien he dormido, por cierto)

En fin, que lo de correr con el cinturón no ha estado mal. De hecho, una vez te acostumbras, es como si te diera una especie de masaje en la panza, bastante agradable. El ritmo ha sido bueno, desconozco ahora mismo el tiempo exacto pero parecido a los otros días. Y no sólo el cansancio ha estado en contra mía, sino que además he pasado mucho mas calor, y eso que he salido a las 9:30 de la mañana. Pero se ha notado mucho la diferencia. Cuando he llegado, la báscula ha decidido que pesaba 700 gramos menos que antes de salir. Total, que en menos de 12 horas, he adelgazado más de 2 kilos. Impresionante, ¿no? :-)

Mañana toca salir de nuevo, otros 10 km. Tengo que buscar un día lo antes posible para hacer una prueba física y mental que creo que va a ser muy dura. No se si será este próximo fin de semana o el siguiente, pero tengo que hacerlo cuanto antes. Ya os informaré de que se trata.

Una cosa mala de correr por la mañana. Después de correr, me he pasado el día entero sin saber que hacer, es como si mi día estuviera completo a las 11 de la mañana. Así que el resto del mismo ha sido como el título de una peli: largo domingo de verano.

Besos

El cinturón

sábado, 21 de agosto de 2010

Un recorrido nuevo

Aprovechando que me he despertado pronto, he puesto en marcha el plan de este fin de semana, hacerme 25 km en los 2 días. No es que sea muy pretencioso, pero la parte mas interesante del mismo, además de hacer kilómetros sin descanso, era probar un trazado nuevo que me había diseñado esta semana. Sobre el mapa parecía un poco peligroso, pues corría por el lateral de la M-40 y por la M-511, que a diario es una carretera rápida. Total serían unos 15 kilómetros, con los últimos 7 de subida, como siempre.

Salir a las 8 de la mañana tiene muchas ventajas. Como he dicho otras veces, la tranquilidad es fundamental. Olvidarte de todo y centrarte únicamente en la respiración, la carretera o el sol en la cara. Así es mas fácil correr. Cuando he empezado por la zona nueva, que rodea un cuartel militar prácticamente en desuso, he tenido que salir al arcén del lateral de la M-40. Por la autopista iban no pocos coches, pero por el lateral, sólo me he cruzado con uno. Era tan raro ver a una persona correr por allí que los conejos se asustaban y salían despavoridos al oírme, y yo sólo podía verles su cola blanca a gran velocidad entre los matorrales. El asfalto era muy bueno, así que el tramo ha ido bien.

Después he intentado acortar por unas obras para no tener que llegar hasta la rotonda con la M-511, pues pon internet había visto que se podía hacer. Pero la obra no tenía salida y me he visto haciendo campo a través y saltando el quitamiedos para incorporarme al arcén de la carretera. Inconscientemente, la sensación de cierta inseguridad de la misma, debido a los coches que vienen de frente a unos 100 km/h, te hacen correr mas rápido, gastando energías que se necesitarán mas adelante. Además, está un poco inclinado cuesta abajo. Encima me he cruzado con otro hombre que iba corriendo en dirección contraria. Nos hemos mirado, nos hemos saludado y me ha dado un subidón que me ha hecho acelerar sin necesidad de ello. Da mucha energía eso de encontrarte a desconocidos haciendo lo mismo que tú y parecer que le conoces de toda la vida. Supongo que sus sensaciones habrán sido parecidas al encontrarse a uno como él, corriendo a las 9 de la mañana por un lugar tan inesperado.

Cuando he llegado a Telemadrid, el resto del recorrido ya lo conocía. Todo cuesta arriba. Sólo había que dosificar hasta el final, pues los 7 km de subida, aunque conocidos, no dejan de ser muy duros.

Así que al final he hecho la distancia en 1:21:26, a una media de 5:26 el kilómetro. No ha estado mal, la verdad. Ahora tengo los gemelos cargados y estoy un poco cansado, pero eso no va a impedir que el resto del día haga las cosas que tengo que hacer, como comprarme una báscula para ver cómo evoluciona mi peso de aquí al día de la maratón, y Aquarius, que es lo mejor del día. Cuando llego a casa después de correr, me dura 2 sorbos. Voy a mirar también un cinturón para maratones para entrenar. El otro día en Laister lo vi por 35€, pero en la web de Decathlon lo vi por 12. No hace falta que explique nada, ¿verdad?

Bueno, por último, os dejo una foto de mi inscripción en la Maratón nocturna de Bilbao. Ya es oficial, así que a partir de ahora, solo queda entrenar y cuidarse. Irónicamente, hoy voy a comer barbacoa en casa de un amigo. Panceta, chorizo y demás exquisiteces. Lo haré a modo despedida, que conste, pues en los próximos 2 meses no sólo voy a entrenar sino que voy a vigilar mi dieta, ya que pretendo bajar entre 4 y 7 kilos para llegar a la carrera en mi mejor momento posible.

Que tengáis un buen día!!

jueves, 19 de agosto de 2010

Calzado nuevo

Continuando con mi preparación para la maratón, ayer decidí ir a comprarme unas zapatillas "de las buenas" para correrla. Me hablaron de un sitio llamado "Laister" en la cuesta de San Vicente, especialistas en este tipo de calzado. No sólo te venden unas zapatillas. De hecho, cuando entras, te dicen que te hacen primero un estudio biomecánico y una vez hecho, te ofrecen las zapatillas mas adecuadas a tu pisada.

El estudio consiste en pintarte unos puntos y unas líneas en la parte trasera de las piernas, señalando el talón, el tobillo y la rodilla, y una línea que muestra la inclinación de la pierna. Luego, te ponen en una plataforma de metacrilato para ver cómo pisas. Yo pensaba que pisaba bien o muy bien, y después de oir lo que me dijo, casi me dio vergüenza haber ido a por las zapatillas. Sólo piso con la parte delantera y el talón, no uso para nada el arco, lo que puede suponer en un futuro tener problemas de fascitis. Además, tengo las piernas un poco arqueadas y las líneas que me pintó estaban completamente torcidas, y el tobillo se inclinaba hacia un lado peligrosamente (bueno, eso me dijo él, yo eso no lo vi muy claro)

Total, que una vez comprobado biomecánicamente que andaba de milagro, me sacó unas Saucony que tenían muy buena pinta. La pisada era correcta, me sentía cómodo pero me parecía que eran un poquito duras. Luego me sacó unas New Balance pero tenían detalles en rojo y azul, que inmediatamente me recordaron al Barça y ni me las probé. Y por último saco unas Asics que no sólo me gustaban mas que las Saucony, sino que además no notaba la dureza de las primeras. Así que después de una media hora y una buena cantidad de dinero, salía con zapatillas nuevas y unos calcetines y una camiseta de regalo. 

Después tuve que hacer cosas varias y cuando llegué a casa, a eso de las 9, me fui a probar las zapatillas. He olvidado decir que a las 3 jugué un ratito al baloncesto con gente del trabajo, no demasiado tiempo, pero a esas horas hacía calor y he sudado bastante, así que cuando he salido a correr, he notado toda la actividad del día, y estaba bastante cansado.

Al principio me costaba correr un poco, y pensaba únicamente en la pisada, en hacerla bien. Ya en el primer kilómetro he notado mucho calor en la planta del pie derecho, como si me quemara. Esa sensación la noté todo el camino, aunque la temperatura del pie bajó. También noté como si se me estuviera formando una ampolla gigante en el mismo sitio, pero cuando he llegado a casa no tenía nada, estaba todo en su sitio. El tiempo que hice fue bastante discreto, pero teniendo en cuenta el largo día y que estaba de prueba, me valía. Al fin y al cabo, eran 10 km mas en las piernas.

Hoy he vuelto a salir a correr, bastante desganado, por cierto. No me apetecía nada, he vuelto a empezar muy cansado. No se si tiene que ver con las zapatillas, que me han cambiado la forma de correr o simplemente que tengo muchos kilómetros acumulados y necesito un día entero de descanso. El caso es que he empezado con ganas de darme la vuelta, pero al poco tiempo estaba sudando y me he olvidado de mi desgana. Me he sentido mas cómodo con las zapatillas, el calor en la planta de los pies ha seguido pero no ha molestado. De hecho, me acuerdo de ello ahora mientras escribo, en carrera ni lo he pensado. Hoy había decidido ir muy despacio y al final he ido muy bien, toda la parte cuesta arriba lo he hecho a muy buen ritmo, y he bajado un par de minutos el tiempo de ayer, mejorando también algunos tiempos de la semana pasada.

En fin, que poco más. Creo que al final no voy a hacer la pretemporada con el equipo de fútbol, me va mas ir a mi rollo. Este fin de semana pretendo correr uno de los 2 días 15 km, y para ello me hice un circuito el otro día la mar de interesante, pero tengo que ver primero si se puede correr bien por ahí, pasa cerca de la M-40 y no quiero que me atropelle algún insensato.

Bueno, voy a ver cómo termina el partido de Nadal y luego creo que voy a leer un rato, tengo comprobado que la tele los jueves es una auténtica porquería. Os dejo una foto de las zapatillas, para vuestro goce y disfrute :-)

Buenas noches

Mis nuevas zapatillas, las "Assasin" :-)

lunes, 16 de agosto de 2010

Poco a poco





Los kilómetros se van acumulando en mis piernas a medida que pasan los días. Hoy he hecho otros 10 km. Curiosamente, hago mejores tiempos cuando hago 13 km que cuando hago 10. La media de esta tarde-noche ha sido de unos 5:21, nada del otro mundo. Y no lo entiendo muy bien, pues el recorrido, en cuanto a subidas y bajadas, es mas o menos parecido al de los 13 km, y ayer hice una media de 5:15...

Supongo que se debe a que llevo 3 días corriendo, cosa que no hacía hace tiempo, y que cuando lo hice, la distancia recorrida fue de no mas de 26 kmen total, y desde el sábado llevo 36. Empiezo a sentir alguna que otra molestia en el gemelo derecho a veces, en la pantorrilla, en el muslo izquierdo... Pero cuando estiro al terminar se pasa todo, y aunque ahora estoy un poco agarrotado, sé que mañana estaré bien. Me encuentro bien.

El otro día comenté que estoy leyendo un libro para inspirarme. El libro se llama "De que hablo cuando hablo de correr", de Haruki Murakami. Es un reconocido novelista japonés que tiene como afición correr. Corre mas de una maratón al año desde calculo unos 30 años, y ha corrido ultramaratones, triathlones y cualquier tipo de carrera. Es curioso leer cómo una persona que sabe escribir describe a la perfección sensaciones que uno no sabe expresar. Los primeros capítulos fueron realmente inspiradores, aunque ahora, pasado el ecuador del mismo, ha decaído un poco. Ya me lo dijo Luis Enrique, el ex futbolista, pero uno tiene que comprobar esas cosas por uno mismo. Seguiré hablando del mismo en el trascurso de los días. Solo quiero comentar que leer me da tranquilidad, algo necesario para salir casi a diario, al menos yo lo entiendo así.

Bueno, voy a seguir viendo a John Rambo, éste sí que es realmente inspirador. Que lástima ver a Sylvester Stallone antes y verlo ahora. ¿Porque no se operó el cerebro en vez de la cara?

Buenas noches

domingo, 15 de agosto de 2010

Otros 26 km

En este fin de semana he aprovechado para recuperar lo perdido el martes y acumular mas km de cara al día que no pueda correr por causas ajenas a mi voluntad. No solo he recuperado los 2 que me faltaban sino que he acumulado otros 4. Y ahora mismo recién duchado, con el cansancio aún en las piernas, estoy contento del provecho que le he sacado a estos días.

Una de las mejores cosas de correr en fin de semana, por la mañana y sobretodo ahora que no hay nadie en Madrid, es poder ir por el medio de la carretera, sin el agobio de los coches, tan sólo cruzándome con otros corredores. No tengo que estar atento a quien viene o deja de venir, si tengo que subirme a la acera o cambiarme de carril. Simplemente me dedico a correr, lo que me libera y me hace estar mas a gusto. Y si encima cuando voy por el campo veo conejos al sol y a la sombra, todos juntos, en manada, la sensación de libertad es absoluta.

Hoy he intentado ir al principio muy tranquilo, como ayer, de paseo, sin forzar nada de nada. Ayer lo hice así y terminé como una moto, esprintando como un auténtico animal, echando en falta algún que otro metro. El ritmo que hice fue mas o menos de 5:25 al principio y terminé haciendo menos de 5 minutos el kilómetro, lo que hizo una media de 5:10, excelente marca no sólo por la distancia sino también por el recorrido, donde los últimos 6 kilómetros son básicamente de subida. Todo el rato con unas sensaciones geniales, sin forzar la respiración, y respondiendo sin problema cuando me exigí en los últimos kilómetros.

Hoy, como he dicho antes, he empezado muy tranquilo, corriendo casi torpemente, frenándome pues notaba que iba cómodo pero un poco fuerte. A pesar de mis esfuerzos en vano, los 7 primeros kilómetros lo he hecho a ritmo de poco mas de 5 minutos, una barbaridad. Temía que me quedara clavado en las primeras rampas por el cansancio acumulado o peor aún, que fuera perfectamente y pudiera hacer los 13 km de hoy en un ritmo mucho mas rápido, lo que provocaría que los siguientes días intentara ir mas rápido y forzara. Eso provocaría que me frustrara si no lo consiguiera y la preparación se me fuera de las manos. Me conozco y sé lo que digo.

Pero al final, ni una cosa ni otra. El kilómetro de subida, el 8, me lo he tomado con la suficiente calma como para hacer un tiempo muy discreto, subir bastante la media y relajarme el resto del trayecto. Entre eso y que venía un poco mas cansado entre el día de ayer y el ritmo de hoy, he conseguido llegar a un ritmo muy parecido al de ayer, solo 4 segundos mas lento por kilómetro. Y esprintando la última cuesta apretando los dientes. Lo dicho, buenas sensaciones.

Mañana correré 10 km y el martes empieza la pretemporada de fútbol un equipo de segunda regional donde juegan unos amigos. Voy a ver si me dejan entrenar con ellos, sobretodo al principio cuando hay que coger fondo físico. Quizás en distancia les gane, pero como me explicó un amigo mío, cuando empiecen con los sprints y con los ejercicios de explosividad, va a ser otra historia y voy a terminar reventado.

Y de momento, poco mas. Me he ganado unas cervecitas en La Latina y un domingo apacible, que mañana hay que trabajar de nuevo y volver a esta bendita rutina del mes de agosto. Si fuera así todo el año, nadie se quejaría de trabajar. Pero aquí nos explotan diciendo que hay mucho trabajo, aunque nunca el suficiente para que sigan habiendo 4 millones de parados.

Buen domingo a todos.

jueves, 12 de agosto de 2010

De menos a mas

Con este calor es imposible salir pronto a correr. Me refiero salir a correr a las 7 de la tarde, por ejemplo. Lo que ocasiona eso es que me aburra de esperar y me ponga a hacer cosas en casa, lo que consume mis energías poco a poco. Así que a la hora de correr, sobre las 9, la motivación era mucho menor a la que tenía después de la siesta.

Así que cuando he salido, lo he hecho con muy poquitas ganas, pensando además que tenía que recuperar algo de la distancia que no hice el martes. En estos casos, mas habituales de lo que me gustaría, intento no pensar en ello, ver las cosas con normalidad, no darle importancia al tiempo que voy haciendo, ya sea muy bueno o muy malo. Ver todo de forma relativa es la clave en un día así.

Mientras iban cayendo los kilómetros, yo iba pensando en nada, ni siquiera en mi respiración, tan sólo miraba al frente. Si el camino era cuesta abajo, miraba mas lejos. Si se empinaba en mi contra, miraba hacia el suelo, cuanto mas empinado, mas cerca de mis pies. Lo único que tenía en mente era el suelo, pues cuando corro por el campo éste no es demasiado regular y pisar mal me rompe el ritmo.

No mirar el reloj ha sido la mejor decisión. Me he encontrado tan bien que he alargado casi un kilómetro el recorrido, y es que cuando no pienso en el tiempo, voy mejorando porque mi cuerpo con el entrenamiento va mejorando. Y me doy cuenta de todo eso cuando llego a casa fresco, sin estar molido y recuperando el aliento en apenas un minuto.

Días como éste hacen que me recupere mas rápidamente físicamente, y mi moral sube un poco mas. De todos modos, hasta que no corra mas de 25 km de una tacada no me emocionaré demasiado, las 2 únicas veces que lo he intentado he fracasado.

Buenas noches

martes, 10 de agosto de 2010

Comparativa

Hoy tenía pensado seguir con mi media de 10 km al día, pero justo cuando he ido a salir a correr me ha llamado un amigo, que acababa de llegar de trabajar. Le he convencido para salir a correr juntos, aunque su distancia, que son unos 6 km. Aunque pierdo 4, como estoy en proceso de preparación mental, nunca viene mal batir a una persona que ha hecho mas deporte que yo y que no ha tenido las lesiones que yo he tenido, y eso me sube la moral.

Así que lo de hoy ha sido un paseo. Me he puesto un poco a su ritmo, para ver que tal iba, y mientras él forzaba, yo me limitaba a mantener su ritmo, muy tranquilo. Al pobre le oía jadear, escupir, despejarse la nariz... Y yo iba pensando en mis cosas, muy confiado al oirle sufrir. Le quería ganar al final del circuito, pero no le quería machacar, quería que se esforzara y que lo hiciera bien mientras yo le ganaba. Porque era evidente que le iba a ganar.

Así que a falta de unos 500 metros, le he dicho que esprintáramos pero él hacía un rato que no estaba por la labor. Yo he cumplido con el expediente y él ha bajado su tiempo en casi un minuto. Los 2 contentos.

Mañana no toca correr. Y se me ha presentado un problema, porque he planificado todo el día para hacer otras cosas (es mi cumple y quiero disfrutarlo después del trabajo) y no voy a poder recuperar los 4 km que no he hecho hoy. El jueves podría intentarlo, pero no es seguro. Y si el viernes me voy de viaje, no voy a poder correr. Y el fin de semana, ni idea. Si estoy fuera de casa, nada es previsible. Me llevaré las zapatillas pero no se ni por donde se puede correr, aunque conozco la zona.

En fin, que tengo que darle vueltas. De momento me voy a la cama, que mañana va a ser un día largo.

Quiero aprovechar estas líneas para felicitar a mi Vespa, que hoy cumple 21 años. Es la mejor, a pesar de que a veces me cabree con ella. ¡¡Felicidades Vespita!!

lunes, 9 de agosto de 2010

Actualizando

Y desde que leí ese libro hasta hoy, han pasado mas de 2 meses y bastante entrenamiento. No tanto como a mi me hubiera gustado, con este calor y mi innata escasa voluntad han hecho que lo que empezó como un entrenamiento exhaustivo se haya convertido en simplemente mantenerme en forma, o al menos así lo veo ahora mismo.

El libro "4 meses para correr una maratón en menos de 4 horas" tenía un plan de entrenamiento diario que indicaba cuánto había que correr y con que intensidad. Debido a que está escrito para gente que apenas ha hecho deporte y yo estaba mas o menos en forma, superaba cada día, cada esfuerzo y cada tiempo establecido con relativa facilidad. Cuando decía que hiciera 8 series de 400 metros en unos 2 minutos, yo me hacía 12 en unos 1:45. Llenaba mi hoja de Excel con alegría cada día que terminaba. Sustituía la bici por carrera, estaba asombrado por mis progresos a la vez que emocionado.

Todo empezó a torcerse cuando se juntaron el calor sofocante de finales de junio y principios de julio con etapas mas largas y el comienzo de un nuevo trabajo, que me empezó a robar el tiempo y sobretodo las energías. Como según el plan tenía que hacerlo en 4 meses y tenía casi 6 por delante, no le dí excesiva importancia. Pero con el tiempo me he dado cuenta de que, si paras, los músculos se relajan y el estado de forma se pierde con relativa facilidad. A pesar de que mi peso ha seguido bajando pues me alimento mejor, la tensión de las piernas la he perdido y definitivamente me encuentro peor, con lo que toca recuperar ese punto idóneo que tuve hace mas de un mes.

Y quien me conozca y me haya visto y me vea ahora y lea que estoy peor, puede pensar, no sin razón, que en estos momentos estoy bebiendo sin parar. Pero yo me entiendo. Hace poco mas de un mes me hice media maratón en menos de 2 horas. Ayer me tuve que parar a los 6 km. Y es por eso, porque mis músculos se han relajado.

Así que toca volver a decirles que se pongan las pilas que ahora no vamos a parar. Pretendo salir 5 días a correr, si no son 6. mi idea es hacer 10 km al día. Ayer hice 8 y hoy poco mas de 10. He mejorado 3 minutos respecto a ayer, pero sigo casi 5 minutos mas lento que mi mejor "10 km".

He de decir que además del lado físico de preparar una maratón, casi es mas importante el lado psicológico. Tener la mente clara, despejada, ser positivo mientras se corre, hacerlo con una sonrisa interior... A mi me hace mejorar en torno a 3 minutos en 10 km. He corrido mas y mejor con mas peso y en peor estado de forma, pero es porque lo hacía por placer. Reconozco que me estoy autopresionando y no estoy corriendo a gusto, así que casi voy a tener que enfocar la preparación a la mente más que al cuerpo. Sé que con lo que he entrenado y lo que me queda por entrenar voy a estar preparado para Octubre, pero la cabeza es otra historia. En otro momento me detendré a contar cuales son mis motivaciones cuando estoy bajo de fuerzas, o lo que me hace acelerar sin darme cuenta y sin apenas cansarme, pero lo dejaré para otro día. Por hoy está bien, y si sigo, habrá  muchos días que no sepa que contar.

Os dejo una frase del libro que me estoy leyendo. el próximo día hablaré de él: "No existe en ninguna parte del mundo real nada tan bello como las fantasías que alberga quien ha perdido la cordura"

Buenas noches

jueves, 5 de agosto de 2010

Resumen (2)

Después de la Nike Human Race, me quité un peso de encima. En aquel momento me di cuenta de que ya había cumplido mi objetivo de volver a ser una persona "normal", y durante un par de meses, dejé de correr. A lo mejor salía un día de forma esporádica, por aburrimiento mayormente, pero el hecho de practicar running lo dejé de lado.

Sin embargo, sin tiempo de  guardar las zapatillas, mis amigos me hablaron de la San Silvestre, esa prueba de locos que no tienen nada mejor que hacer un 31 de diciembre que salir a correr. Era algo que siempre vi como extraño, que no haría jamás, etc. El caso es que me animaron a apuntarme, me aseguraron que llegaríamos a tiempo a casa para la cena y no tuve escapatoria, por suerte.


Con la tranquilidad de saber que podía correr, preparé a conciencia esta carrera. Salía a entrenar 3 o 4 veces por semana, iba a buen ritmo... Pero al llegar la carrera, me vine arriba, empecé demasiado fuerte y al final me hundí. Mirando el lado positivo, lo importante es que corrí otra carrera popular y, sobretodo, me entró el gusanillo de correr con mas frecuencia, pues desde que crucé la meta, mi objetivo era vengarme de esa discretísima actuación y hacer algo mas digno el año siguiente.

Durante el año pasado correr fue una práctica habitual, pero no obligatoria. Poco a poco me ponía en forma, la preparación de la San Silvestre de la venganza iba de forma correcta, con algún parón de un mes o así por calor, cansancio o similar. A veces tenía pequeñas sensaciones en la pierna y paraba 15 días. El caso es que hasta septiembre o por ahí no corrí con mas frecuencia, ya que me apunté a una carrera popular en Arganda a mediados de Octubre. El tiempo fue bastante bueno para mi, teniendo en cuenta que era una carrera de 10 km durísima. Bajé 7 minutos el tiempo de la San Silvestre.

A partir de ese momento, comenzó la preparación en serio. Saliendo 4 días a correr, sin importar el tiempo que hacía (inolvidables los días de nieve) y perdiendo peso poco a poco, sintiéndome mejor cada día que pasaba.

La San Silvestre en sí fue un escándalo. Los nervios y la emoción de la salida nunca los olvidaré, el no poder quedarme quieto la última media hora previa, así como la lluvia, el granizo y la sensación de encontrarme mejor que nunca. Me impresionó la gente animando, el año anterior ni los veía, y tuve fuerzas de esprintar el último kilómetro y hacerlo en 3:45. El tiempo que hice fue espectacular, menos de 50 minutos, y desde ese preciso momento, decidí no dejar de correr.

Después de la carrera, mi objetivo era, simplemente, disputar carreras populares. Prepararme poco a poco, hacer mejores tiempos, ir más rápido en definitiva. Una mala racha en lo personal me hizo empezar a salir a correr casi a diario, llegando a mis límites o lo que yo creía que lo eran. Durante uno de esos fríos días de invierno, me di cuenta de que ser mas veloz no me iba a dar demasiados beneficios personales. Ganar a los amigos no era suficiente, tenía que vencerme a mí mismo.

Quería prepararme para una madia maratón, y dependiendo de las fuerzas y las sensaciones, pensar en mayores objetivos. Una lesión de rodilla me hizo parar un par de meses. Tuve que plantearme mis objetivos de nuevo, si correr era suficiente o quería mas. Por suerte, al ver que había perdido unos 6 kilos en unos meses, me hizo volver a plantearme correr más distancia.

Paseando por una librería, cayó en mis manos un libro titulado "4 meses para correr una marathon en menos de 4 horas". Esa misma tarde lo lei. Comprobé el plan de trabajo y aunque había días difíciles, era asumible. Cuando leí que Oprah lo había conseguido, me decidí a correr una marathon. Si puede esa...

miércoles, 4 de agosto de 2010

Resumen (1)

Varón. 37 años menos una semana. Constitución atlética media. Desde pequeño haciendo mucho deporte y dentro de la mediocridad, con cierto nivel. Fui el primer benjamín de mi colegio en jugar en el equipo de fútbol-sala alevín, entre los primeros en el cross del colegio (que venía a ser el de todo el municipio), capitán del equipo de baloncesto... Y así unos cuantos "galardones" de esta índole que no han hecho más que hacerme mirar al pasado.

Hasta los 23 años, hacer deporte era algo prioritario en mi vida, pues jugaba en varios equipos de fútbol y fútbol-sala, y me apuntaba a diversas competiciones. Lo importante con esa edad era quemar lo consumido durante los salvajes fines de semana. Entonces me eché novia y dejé de hacer todo eso que hacía. Mi vida se volvió mas sedentaria y aunque aún estaba apuntado a algún equipillo, nunca lo hacía para perder los 10 kilos que había cogido, sólo por echar el rato.

En uno de estos partidillos, en una jugada fortuita, me rompí la pierna. Lo que iba a ser alrededor de 4-5 meses de baja, se convirtió en unos 4-5 años para olvidar. Me la volví a romper la tibia por el mismo sitio 3 veces más, me tuvieron que operar 4 veces en total. Injertos, tornillos, clavos... Para alguien que se consideraba deportista, un aunténtico calvario.

3 años después de la primera operación y tras la última, desistí de volver a hacer deporte. Ni las más de 100 sesiones de rehabilitación me daban la esperanza de poder volver a jugar un partido. Sinceramente, después de tanto tiempo cojeando y sufriendo, mi meta era simplemente caminar, poder volver a andar sin dolor, sin miedo, sin sensación de que me iba a volver a romper. Así que empecé a hacer algo de bici estática, me daba cortos paseos no sin sufrimiento y básicamente, descansaba.

Y así estuve, básicamente, casi año y medio. El tiempo fue curándome sin que yo lo notara. Poco a poco el dolor y la cojera fueron desapareciendo. Durante ese periodo, algunos días, me envalentonaba y también corría 5 minutos sobre la cinta. Otro día hacía diez, otro caminaba rápido 15... pero nada mas.

Aunque no corriera, la sensación de poder caminar sin sentir el callo de la tibia a cada paso hizo pensar que algún día podría volver a correr, así que me apunté a la Nike Human Race, que se correría a finales de Agosto. Tenía como premisa acabarla, aunque fuera el último. Constaba de 10 km que para mí sería mas de una hora y yo no podía correr mas de 30 minutos, eso el día que estaba inspirado y sabiendo que los siguientes 2 días no podría volver a hacerlo, me resentía sí o sí. De todos modos, me entrené para terminarla y sabiendo que tenía un par de meses para prepararla.

En verano era duro correr por razones obvias, y aunque la zona elegida era una zona con muchos árboles, las cuestas eran durísimas y mi preparación muy escasa. Recuerdo aquellos días con cariño, cada vez que llegaba a casa lo hacía cansado pero contento, no sabría describir la sensación de mirarme la pierna y no ver nada especial, ni sentir el dolor agudo de cada movimiento, ni tener que pensar en la pierna antes de pensar en mi con cada cosa que pretendía hacer, por sencilla que pareciera.

A pesar de todo, aquella tarde de verano, y junto con otros 20.000 participantes por una buena causa, logré hacer eso que hacía no tanto veía como algo imposible. A partir de ese momento, estaba convencido de que podía volver a hacer una vida normal, sobretodo en lo deportivo.