domingo, 22 de agosto de 2010

Cinturón de maratón

Ayer me compré un cinturón de maratón para entrenar largas distancias. Lleva un par de bolsillos con cremallera y un par de pequeñas cantimploras, en las que cabe algo mas de medio litro. Como he dicho antes, el uso que le voy a dar es básicamente cuando tenga que entrenar únicamente, pues sé que en las maratones hay muchos o varios puestos de avituallamiento, y en la de Bilbao veo que cada 5 km dan agua, Powerade cada 7 mas o menos y sólidos cada 5 a partir del km. 20. Así que cuando vaya a hacer unos 20 km o mas a la hora de entrenar, me pondré el cinturón y lo llenaré de agua, Aquarius y algo de comida. Me frustraría mucho tener un mal entrenamiento largo por culpa de la alimentación, pues a nivel moral el daño podría ser irreparable.

A pesar de que hoy solo he hecho 10 km, me he puesto el cinturón a ver que tal iba. Al principio era un muy incómodo, pues no estaba habituado al bote de las cantimploras y la camiseta se me levantaba. He tenido que parar para regularlo bien y cuando me he dado cuenta de que algo se tendría que mover, he decidido no pensar mas en ello. Y ha funcionado, porque desde entonces, he dejado de pensar en si llevaba cinturón o no y me he dedicado a correr, que suficiente tenía. Sólo le he prestado atención cuando he hecho la prueba de beber, y bueno, bien, sin problema.

Digo que tenía suficiente centrándome en correr porque esta mañana estaba muy cansado, y apenas tenía ganas de calzarme las zapatillas. Ayer no me corté con la panceta, el helado y demás placeres culinarios de la vida, y anoche, cuando me pesé, me di cuenta de ello. Mi nueva báscula me pesaba 80,6 kg, la muy desagradecida. Sin embargo, ha debido tener buena noche en el cuarto de baño pues antes de correr me ha pesado en 79,1 kg. Y digo yo: ¿cómo se puede bajar kilo y medio durmiendo 9 horas? (que bien he dormido, por cierto)

En fin, que lo de correr con el cinturón no ha estado mal. De hecho, una vez te acostumbras, es como si te diera una especie de masaje en la panza, bastante agradable. El ritmo ha sido bueno, desconozco ahora mismo el tiempo exacto pero parecido a los otros días. Y no sólo el cansancio ha estado en contra mía, sino que además he pasado mucho mas calor, y eso que he salido a las 9:30 de la mañana. Pero se ha notado mucho la diferencia. Cuando he llegado, la báscula ha decidido que pesaba 700 gramos menos que antes de salir. Total, que en menos de 12 horas, he adelgazado más de 2 kilos. Impresionante, ¿no? :-)

Mañana toca salir de nuevo, otros 10 km. Tengo que buscar un día lo antes posible para hacer una prueba física y mental que creo que va a ser muy dura. No se si será este próximo fin de semana o el siguiente, pero tengo que hacerlo cuanto antes. Ya os informaré de que se trata.

Una cosa mala de correr por la mañana. Después de correr, me he pasado el día entero sin saber que hacer, es como si mi día estuviera completo a las 11 de la mañana. Así que el resto del mismo ha sido como el título de una peli: largo domingo de verano.

Besos

El cinturón

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