Este fin de semana ha sido algo mas que productivo en cuanto al entrenamiento. He corrido ambos días, aunque de muy diferente manera. El sábado lo hice con un par de amigos y el domingo corrí una media maratón.
El primer día tenía pensado correr unos 10 km, pero al quedar con otra gente que no está tan preparada, decidí correr menos que me vendría bien para correr mucho mas el sábado. Lo hice con 2 amigos, uno de ellos en forma y el otro llevaba 3 meses sin correr. Fuimos por la casa de campo todo el rato, por un recorrido fácil y lleno de otros corredores y ciclistas, lo cual le daba un ambiente de lo mas motivador. Ibamos a un ritmo bastante lento, calculo que en torno a 5:40, pero es que uno de ellos no podía mas. A falta de unos 2 km se paró. Entonces empezamos a correr un poquito mas rápido, pero tampoco nada del otro mundo. Al final me puse a tirar un poco mas y dejé al otro amigo atrás en la parte final, cuando empezaban las cuestas. En total hice una media de 5:30 en casi 7 km, algo bastante discreto. No se si repetiré con ellos, creo que no es suficiente para mi.
Pero el domingo fue otra historia. A pesar de que sigo sin solucionar mis problemas con el sueño (cada día duermo menos) me levanté descansado y muy pronto. Tenía muchas ganas de correr, por lo exigente del día. Preparé el cinturón, desayuné un plátano y a las 7:15 estaba en marcha. Comencé muy tranquilo, viendo amanecer, observando a los conejos, sobretodo a uno que le dio por correr a mi mismo ritmo durante unos segundos que me parecieron horas. Después, al igual que hago yo con mis amigos, esprintó y desapareció. Iba a un ritmo lento, en torno a 5:45, pero la distancia exigía reservar fuerzas para el final. Para mi desgracia, el pulsómetro me avisó de que tenía la batería baja en el km 4. Había olvidado cargarlo. Imaginé que no aguantaría todo el camino, e intenté calmarme pues era un día importante y no podía frustrarme tan pronto.
El camino, en sus primeros 7 km, era conocido, y fui muy tranquilo, incrementando el ritmo hasta los 5:20. A partir de entonces, llegué a una zona que nunca había recorrido, y así seguiría hasta el km 17, mas o menos. Al principio era todo subida, pero como iba con fuerzas, lo llevé muy bien. Después le siguió una buena bajada ideal para recuperarme. El Aquarius y el agua me iban ayudando. Una buena subida pasado el km 10 me hizo sufrir por primera vez, pero adelantar a un ciclista me dio muchos ánimos. Terminaba así la parte mas dura, o al menos eso creía en ese momento. Comencé una bajada de unos 2 km en las que aproveché para comerme una barrita energética con la que casi me atraganto (ya lo decía mi madre, come despacio...) y el pulsómetro murió definitivamente. El camino era tranquilo y a esas horas, sin gente, mucho mas.
Vi una cosa increíble. Mientras iba por una calle, se me cruzó un gato negro, delgadito, parecía muy joven, la verdad. Le vi que no se había percatado de mi así que aproveche que había una chapa de esas del canal de Isabel II para darle un buen susto. A pesar del ruido, el felino ni se inmutó, y antes de que pensara porque no le había hecho dar un salto, el animal estaba con una paloma en la boca. ¡Pero si era mas grande que él! Que facilidad para cazar, madre mía... En cuanto la tuvo en su poder, no me quitó ojo, pero tampoco se asustó, la caza era demasiado importante como para soltarla por un humano. Nunca olvidaré cómo me miraba mientras la paloma movía sus patas por última vez.
En fin, que sin darme apenas cuenta, ya llevaba unos 14 km. Como no sabía que distancia me quedaba ni lo pensaba iba muy cómodo, quizás demasiado. Al llegar al 17, a la parte de nuevo conocida, la cosa se puso dura, pues me quedaban unos 3 km casi todos de subida y empecé a notar seriamente el cansancio. Tanto es así que cuando recorrí una pequeña bajada, apenas me enteré. El tendón de Aquiles derecho me estaba molestando un poco mas que de costumbre, pero ya me quedaba muy poco. Sólo pensaba en llegar y en hacer un cálculo aproximado del tiempo que iba a hacer utilizando como referencia los relojes que hay por Pozuelo.
Y de esta manera, apretando un poco al final, terminé mi particular media maratón. Hice aproximadamente 1 hora con 55 minutos, que viene a ser una media de 5:26, suficiente para correr la maratón en menos de 4 horas, que es mi objetivo. Aunque sinceramente, me gustaría poder hacer en torno a 3 horas y media, y observando el recorrido que hago, con un desnivel de unos 200 metros y comparándolo con la maratón de Bilbao, que es llana, creo que puedo conseguirlo. He perdido kilo y medio, que no está nada mal (el peso es algo que me tiene obsesionado, sinceramente)
El resto del día quería descansar, pero al final me he ido a Toledo y me he pasado el día subiendo cuestas, algo nada bueno para mi tendón, que me sigue molestando. Mañana toca descanso y el martes iba a quedar con mis amigos, pero tengo que pensarlo tranquilamente. Si sigo un poco fastidiado, correré por mi cuenta, está por ver que distancia y cómo. Tengo que planificar muy bien las próximas 2 semanas, llenas de eventos sociales en las que no puedo desperdiciar ningún entrenamiento.
¡Que tengáis una buena semana!
domingo, 29 de agosto de 2010
jueves, 26 de agosto de 2010
Fuerza de voluntad
Y mira que yo de eso tengo poco, ¿eh? Pero ahora mismo, es la única forma que se me ocurre para titular esta entrada. Y es que ayer tuve que hacer un buen esfuerzo para salir a correr.
Como dije ayer, iba a salir a correr con un amigo, pero se hizo caquita y no se atrevió a salir. Argumentó que hacía mucho calor, no sin razón, pero corriendo por la casa de campo digo yo que era mas llevadero... En fin, que en un principio me vino bien, pues ayer tuve que echar horas extras en el trabajo y salí de trabajar a las 7 de la tarde. Supuestamente íbamos a quedar a las 8, así que apenas me daba tiempo, y tenía cero ganas de correr en ese momento.
Debido a lo estresante del día, no pude comer a la hora supuesta y comí sobre las 5, un bocata de bacon con queso, y a eso de las 9, tampoco es que cenara muy bien. Huevos fritos con patatas. Y 4 cervezas. Así que después de un buen paseo, me encontraba de camino a casa con un cansancio considerable y planteándome si salía a correr o no. Teniendo en cuenta que este fin de semana tengo que correr una media maratón, correr mañana y los dos días del finde iba a ser muy duro, aparte de que hoy puede que vuelva a hacer calor y tengo planes para esta tarde - noche (espero que no me los fastidie el trabajo)
Así que me vi a las 11 de la noche, mientras me quitaba el traje, en la tesitura de salir o no. Pero duró poco. A diferencia de otros días, tenía unas ganas tremendas de ponerme las zapatillas, así que ni lo dudé. Aunque sabía que el tiempo no iba a ser bueno, era poner mas kilómetros en las piernas.
Por ello no me preocupé del tiempo en ningún instante, incluso iba pensando si hacer 8 km en vez de 10, forzando un poco para hacer un buen tiempo. Pero me he propuesto hacer 60 km esta semana, y voy por buen camino. El recorrido fue el de siempre, y por suerte la temperatura fue bajando en el trascurso, hasta los 30º cuando llegué a casa.
Poco mas se puede decir del día de ayer. Me sentí muy orgulloso de poder correr después de todo lo vivido ayer, cuando todo apuntaba a que no lo haría. Gané un kilo respecto a ayer, pero lo perderé durante los 2 próximos días, estoy convencido.
¡Fin de semana! ¡Por fin!
Besos
Como dije ayer, iba a salir a correr con un amigo, pero se hizo caquita y no se atrevió a salir. Argumentó que hacía mucho calor, no sin razón, pero corriendo por la casa de campo digo yo que era mas llevadero... En fin, que en un principio me vino bien, pues ayer tuve que echar horas extras en el trabajo y salí de trabajar a las 7 de la tarde. Supuestamente íbamos a quedar a las 8, así que apenas me daba tiempo, y tenía cero ganas de correr en ese momento.
Debido a lo estresante del día, no pude comer a la hora supuesta y comí sobre las 5, un bocata de bacon con queso, y a eso de las 9, tampoco es que cenara muy bien. Huevos fritos con patatas. Y 4 cervezas. Así que después de un buen paseo, me encontraba de camino a casa con un cansancio considerable y planteándome si salía a correr o no. Teniendo en cuenta que este fin de semana tengo que correr una media maratón, correr mañana y los dos días del finde iba a ser muy duro, aparte de que hoy puede que vuelva a hacer calor y tengo planes para esta tarde - noche (espero que no me los fastidie el trabajo)
Así que me vi a las 11 de la noche, mientras me quitaba el traje, en la tesitura de salir o no. Pero duró poco. A diferencia de otros días, tenía unas ganas tremendas de ponerme las zapatillas, así que ni lo dudé. Aunque sabía que el tiempo no iba a ser bueno, era poner mas kilómetros en las piernas.
Por ello no me preocupé del tiempo en ningún instante, incluso iba pensando si hacer 8 km en vez de 10, forzando un poco para hacer un buen tiempo. Pero me he propuesto hacer 60 km esta semana, y voy por buen camino. El recorrido fue el de siempre, y por suerte la temperatura fue bajando en el trascurso, hasta los 30º cuando llegué a casa.
Poco mas se puede decir del día de ayer. Me sentí muy orgulloso de poder correr después de todo lo vivido ayer, cuando todo apuntaba a que no lo haría. Gané un kilo respecto a ayer, pero lo perderé durante los 2 próximos días, estoy convencido.
¡Fin de semana! ¡Por fin!
Besos
miércoles, 25 de agosto de 2010
Pulsómetro Garmin
El sábado me dejó un amigo un pulsómetro marca Garmin, el modelo Forerunner 405. Debido a que mi podómetro marca lo que le da la gana y no mide bien las distancias, se lo he cogido prestado hasta que tenga dinero para comprarme uno, no se si éste o uno similar.
Lo digo porque el arranque de éste no me gusta nada, tiene unos botones muy sensibles o muy poco efectivos, según le de. Ayer estuve 20 minutos hasta que encontró el satélite y pude ponerlo a punto para poder correr. Encima, para colmo, es USB no reconoce el "reloj" y no puedo pasarle los datos, así que tendré que hacerlo ahora de forma manual.
El caso es que ayer me fijé demasiado en el pulsómetro e iba atento a lo que me iba marcando, con lo que no iba muy cómodo, mas bien forzando. Eso sí, llevaba un buen ritmo, casi a 5 minutos el kilómetro. Pero en el kilómetro de subida no tenía fuerzas y lo pagué, y al final no pude esprintar, entre otras cosas porque como me fijé la meta cuando el pulsómetro me avisara a los 10 km, no sabía donde terminaría exactamente. Pero bueno, hice una media de 5:11, no está mal...
Hoy he pasado un poco del pulsómetro y he ido a mi ritmo, pensando sólo en el kilómetro de subida y en no ir demasiado lento los demás. Llevaba una media superior ayer, creo que unos 15 segundos por kilómetro. Pero no me encontraba mal del todo, excepto por la pierna derecha, ahora hablo de ella. La subida la he hecho bastante bien, a mucho mejor ritmo que ayer y el final no ha estado nada mal, haciendo el último kilómetro, mayoritariamente de bajada, en 4:35. En total, 5 segundos el km mas lento que ayer. me he dado cuenta de que tengo que aprender a racionar las fuerzas de la manera mas óptima, para no estar asfixiado antes del final ni terminar sin haberlo dado todo.
No se que me pasa en la pierna derecha. Tengo molestias en la pantorrilla, todos los días, y el gemelo se me carga bastante. Para colmo, hoy he tenido sensaciones en el ligamento lateral, el mismo que me lesioné en Marzo. No he sentido dolor, pero lo he sentido. Y cuando uno va corriendo y siente cosas que no son normales, se preocupa.
Mañana corro con un amigo por un camino diferente, por la casa de campo. Él está en forma, hace los 10 km en el mismo tiempo que yo, aunque hace mas bici (yo no hago nada). Así que a ver que tal. No creo que llegue a los 10 km, pero tampoco me importa, estoy un poco cansado, y este fin de semana toca prueba dura, espero hacer una media maratón, aún no se si el sábado o el domingo. Si sigo así, puede que llegue a los 60 km esta semana. Veremos.
Buenas noches.
Lo digo porque el arranque de éste no me gusta nada, tiene unos botones muy sensibles o muy poco efectivos, según le de. Ayer estuve 20 minutos hasta que encontró el satélite y pude ponerlo a punto para poder correr. Encima, para colmo, es USB no reconoce el "reloj" y no puedo pasarle los datos, así que tendré que hacerlo ahora de forma manual.
El caso es que ayer me fijé demasiado en el pulsómetro e iba atento a lo que me iba marcando, con lo que no iba muy cómodo, mas bien forzando. Eso sí, llevaba un buen ritmo, casi a 5 minutos el kilómetro. Pero en el kilómetro de subida no tenía fuerzas y lo pagué, y al final no pude esprintar, entre otras cosas porque como me fijé la meta cuando el pulsómetro me avisara a los 10 km, no sabía donde terminaría exactamente. Pero bueno, hice una media de 5:11, no está mal...
Hoy he pasado un poco del pulsómetro y he ido a mi ritmo, pensando sólo en el kilómetro de subida y en no ir demasiado lento los demás. Llevaba una media superior ayer, creo que unos 15 segundos por kilómetro. Pero no me encontraba mal del todo, excepto por la pierna derecha, ahora hablo de ella. La subida la he hecho bastante bien, a mucho mejor ritmo que ayer y el final no ha estado nada mal, haciendo el último kilómetro, mayoritariamente de bajada, en 4:35. En total, 5 segundos el km mas lento que ayer. me he dado cuenta de que tengo que aprender a racionar las fuerzas de la manera mas óptima, para no estar asfixiado antes del final ni terminar sin haberlo dado todo.
No se que me pasa en la pierna derecha. Tengo molestias en la pantorrilla, todos los días, y el gemelo se me carga bastante. Para colmo, hoy he tenido sensaciones en el ligamento lateral, el mismo que me lesioné en Marzo. No he sentido dolor, pero lo he sentido. Y cuando uno va corriendo y siente cosas que no son normales, se preocupa.
Mañana corro con un amigo por un camino diferente, por la casa de campo. Él está en forma, hace los 10 km en el mismo tiempo que yo, aunque hace mas bici (yo no hago nada). Así que a ver que tal. No creo que llegue a los 10 km, pero tampoco me importa, estoy un poco cansado, y este fin de semana toca prueba dura, espero hacer una media maratón, aún no se si el sábado o el domingo. Si sigo así, puede que llegue a los 60 km esta semana. Veremos.
Buenas noches.
El pulsómetro Garmin
domingo, 22 de agosto de 2010
Cinturón de maratón
Ayer me compré un cinturón de maratón para entrenar largas distancias. Lleva un par de bolsillos con cremallera y un par de pequeñas cantimploras, en las que cabe algo mas de medio litro. Como he dicho antes, el uso que le voy a dar es básicamente cuando tenga que entrenar únicamente, pues sé que en las maratones hay muchos o varios puestos de avituallamiento, y en la de Bilbao veo que cada 5 km dan agua, Powerade cada 7 mas o menos y sólidos cada 5 a partir del km. 20. Así que cuando vaya a hacer unos 20 km o mas a la hora de entrenar, me pondré el cinturón y lo llenaré de agua, Aquarius y algo de comida. Me frustraría mucho tener un mal entrenamiento largo por culpa de la alimentación, pues a nivel moral el daño podría ser irreparable.
A pesar de que hoy solo he hecho 10 km, me he puesto el cinturón a ver que tal iba. Al principio era un muy incómodo, pues no estaba habituado al bote de las cantimploras y la camiseta se me levantaba. He tenido que parar para regularlo bien y cuando me he dado cuenta de que algo se tendría que mover, he decidido no pensar mas en ello. Y ha funcionado, porque desde entonces, he dejado de pensar en si llevaba cinturón o no y me he dedicado a correr, que suficiente tenía. Sólo le he prestado atención cuando he hecho la prueba de beber, y bueno, bien, sin problema.
Digo que tenía suficiente centrándome en correr porque esta mañana estaba muy cansado, y apenas tenía ganas de calzarme las zapatillas. Ayer no me corté con la panceta, el helado y demás placeres culinarios de la vida, y anoche, cuando me pesé, me di cuenta de ello. Mi nueva báscula me pesaba 80,6 kg, la muy desagradecida. Sin embargo, ha debido tener buena noche en el cuarto de baño pues antes de correr me ha pesado en 79,1 kg. Y digo yo: ¿cómo se puede bajar kilo y medio durmiendo 9 horas? (que bien he dormido, por cierto)
En fin, que lo de correr con el cinturón no ha estado mal. De hecho, una vez te acostumbras, es como si te diera una especie de masaje en la panza, bastante agradable. El ritmo ha sido bueno, desconozco ahora mismo el tiempo exacto pero parecido a los otros días. Y no sólo el cansancio ha estado en contra mía, sino que además he pasado mucho mas calor, y eso que he salido a las 9:30 de la mañana. Pero se ha notado mucho la diferencia. Cuando he llegado, la báscula ha decidido que pesaba 700 gramos menos que antes de salir. Total, que en menos de 12 horas, he adelgazado más de 2 kilos. Impresionante, ¿no? :-)
Mañana toca salir de nuevo, otros 10 km. Tengo que buscar un día lo antes posible para hacer una prueba física y mental que creo que va a ser muy dura. No se si será este próximo fin de semana o el siguiente, pero tengo que hacerlo cuanto antes. Ya os informaré de que se trata.
Una cosa mala de correr por la mañana. Después de correr, me he pasado el día entero sin saber que hacer, es como si mi día estuviera completo a las 11 de la mañana. Así que el resto del mismo ha sido como el título de una peli: largo domingo de verano.
Besos
A pesar de que hoy solo he hecho 10 km, me he puesto el cinturón a ver que tal iba. Al principio era un muy incómodo, pues no estaba habituado al bote de las cantimploras y la camiseta se me levantaba. He tenido que parar para regularlo bien y cuando me he dado cuenta de que algo se tendría que mover, he decidido no pensar mas en ello. Y ha funcionado, porque desde entonces, he dejado de pensar en si llevaba cinturón o no y me he dedicado a correr, que suficiente tenía. Sólo le he prestado atención cuando he hecho la prueba de beber, y bueno, bien, sin problema.
Digo que tenía suficiente centrándome en correr porque esta mañana estaba muy cansado, y apenas tenía ganas de calzarme las zapatillas. Ayer no me corté con la panceta, el helado y demás placeres culinarios de la vida, y anoche, cuando me pesé, me di cuenta de ello. Mi nueva báscula me pesaba 80,6 kg, la muy desagradecida. Sin embargo, ha debido tener buena noche en el cuarto de baño pues antes de correr me ha pesado en 79,1 kg. Y digo yo: ¿cómo se puede bajar kilo y medio durmiendo 9 horas? (que bien he dormido, por cierto)
En fin, que lo de correr con el cinturón no ha estado mal. De hecho, una vez te acostumbras, es como si te diera una especie de masaje en la panza, bastante agradable. El ritmo ha sido bueno, desconozco ahora mismo el tiempo exacto pero parecido a los otros días. Y no sólo el cansancio ha estado en contra mía, sino que además he pasado mucho mas calor, y eso que he salido a las 9:30 de la mañana. Pero se ha notado mucho la diferencia. Cuando he llegado, la báscula ha decidido que pesaba 700 gramos menos que antes de salir. Total, que en menos de 12 horas, he adelgazado más de 2 kilos. Impresionante, ¿no? :-)
Mañana toca salir de nuevo, otros 10 km. Tengo que buscar un día lo antes posible para hacer una prueba física y mental que creo que va a ser muy dura. No se si será este próximo fin de semana o el siguiente, pero tengo que hacerlo cuanto antes. Ya os informaré de que se trata.
Una cosa mala de correr por la mañana. Después de correr, me he pasado el día entero sin saber que hacer, es como si mi día estuviera completo a las 11 de la mañana. Así que el resto del mismo ha sido como el título de una peli: largo domingo de verano.
Besos
El cinturón
sábado, 21 de agosto de 2010
Un recorrido nuevo
Aprovechando que me he despertado pronto, he puesto en marcha el plan de este fin de semana, hacerme 25 km en los 2 días. No es que sea muy pretencioso, pero la parte mas interesante del mismo, además de hacer kilómetros sin descanso, era probar un trazado nuevo que me había diseñado esta semana. Sobre el mapa parecía un poco peligroso, pues corría por el lateral de la M-40 y por la M-511, que a diario es una carretera rápida. Total serían unos 15 kilómetros, con los últimos 7 de subida, como siempre.
Salir a las 8 de la mañana tiene muchas ventajas. Como he dicho otras veces, la tranquilidad es fundamental. Olvidarte de todo y centrarte únicamente en la respiración, la carretera o el sol en la cara. Así es mas fácil correr. Cuando he empezado por la zona nueva, que rodea un cuartel militar prácticamente en desuso, he tenido que salir al arcén del lateral de la M-40. Por la autopista iban no pocos coches, pero por el lateral, sólo me he cruzado con uno. Era tan raro ver a una persona correr por allí que los conejos se asustaban y salían despavoridos al oírme, y yo sólo podía verles su cola blanca a gran velocidad entre los matorrales. El asfalto era muy bueno, así que el tramo ha ido bien.
Después he intentado acortar por unas obras para no tener que llegar hasta la rotonda con la M-511, pues pon internet había visto que se podía hacer. Pero la obra no tenía salida y me he visto haciendo campo a través y saltando el quitamiedos para incorporarme al arcén de la carretera. Inconscientemente, la sensación de cierta inseguridad de la misma, debido a los coches que vienen de frente a unos 100 km/h, te hacen correr mas rápido, gastando energías que se necesitarán mas adelante. Además, está un poco inclinado cuesta abajo. Encima me he cruzado con otro hombre que iba corriendo en dirección contraria. Nos hemos mirado, nos hemos saludado y me ha dado un subidón que me ha hecho acelerar sin necesidad de ello. Da mucha energía eso de encontrarte a desconocidos haciendo lo mismo que tú y parecer que le conoces de toda la vida. Supongo que sus sensaciones habrán sido parecidas al encontrarse a uno como él, corriendo a las 9 de la mañana por un lugar tan inesperado.
Cuando he llegado a Telemadrid, el resto del recorrido ya lo conocía. Todo cuesta arriba. Sólo había que dosificar hasta el final, pues los 7 km de subida, aunque conocidos, no dejan de ser muy duros.
Así que al final he hecho la distancia en 1:21:26, a una media de 5:26 el kilómetro. No ha estado mal, la verdad. Ahora tengo los gemelos cargados y estoy un poco cansado, pero eso no va a impedir que el resto del día haga las cosas que tengo que hacer, como comprarme una báscula para ver cómo evoluciona mi peso de aquí al día de la maratón, y Aquarius, que es lo mejor del día. Cuando llego a casa después de correr, me dura 2 sorbos. Voy a mirar también un cinturón para maratones para entrenar. El otro día en Laister lo vi por 35€, pero en la web de Decathlon lo vi por 12. No hace falta que explique nada, ¿verdad?
Bueno, por último, os dejo una foto de mi inscripción en la Maratón nocturna de Bilbao. Ya es oficial, así que a partir de ahora, solo queda entrenar y cuidarse. Irónicamente, hoy voy a comer barbacoa en casa de un amigo. Panceta, chorizo y demás exquisiteces. Lo haré a modo despedida, que conste, pues en los próximos 2 meses no sólo voy a entrenar sino que voy a vigilar mi dieta, ya que pretendo bajar entre 4 y 7 kilos para llegar a la carrera en mi mejor momento posible.
Que tengáis un buen día!!
Salir a las 8 de la mañana tiene muchas ventajas. Como he dicho otras veces, la tranquilidad es fundamental. Olvidarte de todo y centrarte únicamente en la respiración, la carretera o el sol en la cara. Así es mas fácil correr. Cuando he empezado por la zona nueva, que rodea un cuartel militar prácticamente en desuso, he tenido que salir al arcén del lateral de la M-40. Por la autopista iban no pocos coches, pero por el lateral, sólo me he cruzado con uno. Era tan raro ver a una persona correr por allí que los conejos se asustaban y salían despavoridos al oírme, y yo sólo podía verles su cola blanca a gran velocidad entre los matorrales. El asfalto era muy bueno, así que el tramo ha ido bien.
Después he intentado acortar por unas obras para no tener que llegar hasta la rotonda con la M-511, pues pon internet había visto que se podía hacer. Pero la obra no tenía salida y me he visto haciendo campo a través y saltando el quitamiedos para incorporarme al arcén de la carretera. Inconscientemente, la sensación de cierta inseguridad de la misma, debido a los coches que vienen de frente a unos 100 km/h, te hacen correr mas rápido, gastando energías que se necesitarán mas adelante. Además, está un poco inclinado cuesta abajo. Encima me he cruzado con otro hombre que iba corriendo en dirección contraria. Nos hemos mirado, nos hemos saludado y me ha dado un subidón que me ha hecho acelerar sin necesidad de ello. Da mucha energía eso de encontrarte a desconocidos haciendo lo mismo que tú y parecer que le conoces de toda la vida. Supongo que sus sensaciones habrán sido parecidas al encontrarse a uno como él, corriendo a las 9 de la mañana por un lugar tan inesperado.
Cuando he llegado a Telemadrid, el resto del recorrido ya lo conocía. Todo cuesta arriba. Sólo había que dosificar hasta el final, pues los 7 km de subida, aunque conocidos, no dejan de ser muy duros.
Así que al final he hecho la distancia en 1:21:26, a una media de 5:26 el kilómetro. No ha estado mal, la verdad. Ahora tengo los gemelos cargados y estoy un poco cansado, pero eso no va a impedir que el resto del día haga las cosas que tengo que hacer, como comprarme una báscula para ver cómo evoluciona mi peso de aquí al día de la maratón, y Aquarius, que es lo mejor del día. Cuando llego a casa después de correr, me dura 2 sorbos. Voy a mirar también un cinturón para maratones para entrenar. El otro día en Laister lo vi por 35€, pero en la web de Decathlon lo vi por 12. No hace falta que explique nada, ¿verdad?
Bueno, por último, os dejo una foto de mi inscripción en la Maratón nocturna de Bilbao. Ya es oficial, así que a partir de ahora, solo queda entrenar y cuidarse. Irónicamente, hoy voy a comer barbacoa en casa de un amigo. Panceta, chorizo y demás exquisiteces. Lo haré a modo despedida, que conste, pues en los próximos 2 meses no sólo voy a entrenar sino que voy a vigilar mi dieta, ya que pretendo bajar entre 4 y 7 kilos para llegar a la carrera en mi mejor momento posible.
Que tengáis un buen día!!
jueves, 19 de agosto de 2010
Calzado nuevo
Continuando con mi preparación para la maratón, ayer decidí ir a comprarme unas zapatillas "de las buenas" para correrla. Me hablaron de un sitio llamado "Laister" en la cuesta de San Vicente, especialistas en este tipo de calzado. No sólo te venden unas zapatillas. De hecho, cuando entras, te dicen que te hacen primero un estudio biomecánico y una vez hecho, te ofrecen las zapatillas mas adecuadas a tu pisada.
El estudio consiste en pintarte unos puntos y unas líneas en la parte trasera de las piernas, señalando el talón, el tobillo y la rodilla, y una línea que muestra la inclinación de la pierna. Luego, te ponen en una plataforma de metacrilato para ver cómo pisas. Yo pensaba que pisaba bien o muy bien, y después de oir lo que me dijo, casi me dio vergüenza haber ido a por las zapatillas. Sólo piso con la parte delantera y el talón, no uso para nada el arco, lo que puede suponer en un futuro tener problemas de fascitis. Además, tengo las piernas un poco arqueadas y las líneas que me pintó estaban completamente torcidas, y el tobillo se inclinaba hacia un lado peligrosamente (bueno, eso me dijo él, yo eso no lo vi muy claro)
Total, que una vez comprobado biomecánicamente que andaba de milagro, me sacó unas Saucony que tenían muy buena pinta. La pisada era correcta, me sentía cómodo pero me parecía que eran un poquito duras. Luego me sacó unas New Balance pero tenían detalles en rojo y azul, que inmediatamente me recordaron al Barça y ni me las probé. Y por último saco unas Asics que no sólo me gustaban mas que las Saucony, sino que además no notaba la dureza de las primeras. Así que después de una media hora y una buena cantidad de dinero, salía con zapatillas nuevas y unos calcetines y una camiseta de regalo.
Después tuve que hacer cosas varias y cuando llegué a casa, a eso de las 9, me fui a probar las zapatillas. He olvidado decir que a las 3 jugué un ratito al baloncesto con gente del trabajo, no demasiado tiempo, pero a esas horas hacía calor y he sudado bastante, así que cuando he salido a correr, he notado toda la actividad del día, y estaba bastante cansado.
Al principio me costaba correr un poco, y pensaba únicamente en la pisada, en hacerla bien. Ya en el primer kilómetro he notado mucho calor en la planta del pie derecho, como si me quemara. Esa sensación la noté todo el camino, aunque la temperatura del pie bajó. También noté como si se me estuviera formando una ampolla gigante en el mismo sitio, pero cuando he llegado a casa no tenía nada, estaba todo en su sitio. El tiempo que hice fue bastante discreto, pero teniendo en cuenta el largo día y que estaba de prueba, me valía. Al fin y al cabo, eran 10 km mas en las piernas.
Hoy he vuelto a salir a correr, bastante desganado, por cierto. No me apetecía nada, he vuelto a empezar muy cansado. No se si tiene que ver con las zapatillas, que me han cambiado la forma de correr o simplemente que tengo muchos kilómetros acumulados y necesito un día entero de descanso. El caso es que he empezado con ganas de darme la vuelta, pero al poco tiempo estaba sudando y me he olvidado de mi desgana. Me he sentido mas cómodo con las zapatillas, el calor en la planta de los pies ha seguido pero no ha molestado. De hecho, me acuerdo de ello ahora mientras escribo, en carrera ni lo he pensado. Hoy había decidido ir muy despacio y al final he ido muy bien, toda la parte cuesta arriba lo he hecho a muy buen ritmo, y he bajado un par de minutos el tiempo de ayer, mejorando también algunos tiempos de la semana pasada.
En fin, que poco más. Creo que al final no voy a hacer la pretemporada con el equipo de fútbol, me va mas ir a mi rollo. Este fin de semana pretendo correr uno de los 2 días 15 km, y para ello me hice un circuito el otro día la mar de interesante, pero tengo que ver primero si se puede correr bien por ahí, pasa cerca de la M-40 y no quiero que me atropelle algún insensato.
Bueno, voy a ver cómo termina el partido de Nadal y luego creo que voy a leer un rato, tengo comprobado que la tele los jueves es una auténtica porquería. Os dejo una foto de las zapatillas, para vuestro goce y disfrute :-)
Buenas noches
Mis nuevas zapatillas, las "Assasin" :-)
lunes, 16 de agosto de 2010
Poco a poco
Los kilómetros se van acumulando en mis piernas a medida que pasan los días. Hoy he hecho otros 10 km. Curiosamente, hago mejores tiempos cuando hago 13 km que cuando hago 10. La media de esta tarde-noche ha sido de unos 5:21, nada del otro mundo. Y no lo entiendo muy bien, pues el recorrido, en cuanto a subidas y bajadas, es mas o menos parecido al de los 13 km, y ayer hice una media de 5:15...
Supongo que se debe a que llevo 3 días corriendo, cosa que no hacía hace tiempo, y que cuando lo hice, la distancia recorrida fue de no mas de 26 kmen total, y desde el sábado llevo 36. Empiezo a sentir alguna que otra molestia en el gemelo derecho a veces, en la pantorrilla, en el muslo izquierdo... Pero cuando estiro al terminar se pasa todo, y aunque ahora estoy un poco agarrotado, sé que mañana estaré bien. Me encuentro bien.
El otro día comenté que estoy leyendo un libro para inspirarme. El libro se llama "De que hablo cuando hablo de correr", de Haruki Murakami. Es un reconocido novelista japonés que tiene como afición correr. Corre mas de una maratón al año desde calculo unos 30 años, y ha corrido ultramaratones, triathlones y cualquier tipo de carrera. Es curioso leer cómo una persona que sabe escribir describe a la perfección sensaciones que uno no sabe expresar. Los primeros capítulos fueron realmente inspiradores, aunque ahora, pasado el ecuador del mismo, ha decaído un poco. Ya me lo dijo Luis Enrique, el ex futbolista, pero uno tiene que comprobar esas cosas por uno mismo. Seguiré hablando del mismo en el trascurso de los días. Solo quiero comentar que leer me da tranquilidad, algo necesario para salir casi a diario, al menos yo lo entiendo así.
Bueno, voy a seguir viendo a John Rambo, éste sí que es realmente inspirador. Que lástima ver a Sylvester Stallone antes y verlo ahora. ¿Porque no se operó el cerebro en vez de la cara?
Buenas noches
domingo, 15 de agosto de 2010
Otros 26 km
En este fin de semana he aprovechado para recuperar lo perdido el martes y acumular mas km de cara al día que no pueda correr por causas ajenas a mi voluntad. No solo he recuperado los 2 que me faltaban sino que he acumulado otros 4. Y ahora mismo recién duchado, con el cansancio aún en las piernas, estoy contento del provecho que le he sacado a estos días.
Una de las mejores cosas de correr en fin de semana, por la mañana y sobretodo ahora que no hay nadie en Madrid, es poder ir por el medio de la carretera, sin el agobio de los coches, tan sólo cruzándome con otros corredores. No tengo que estar atento a quien viene o deja de venir, si tengo que subirme a la acera o cambiarme de carril. Simplemente me dedico a correr, lo que me libera y me hace estar mas a gusto. Y si encima cuando voy por el campo veo conejos al sol y a la sombra, todos juntos, en manada, la sensación de libertad es absoluta.
Hoy he intentado ir al principio muy tranquilo, como ayer, de paseo, sin forzar nada de nada. Ayer lo hice así y terminé como una moto, esprintando como un auténtico animal, echando en falta algún que otro metro. El ritmo que hice fue mas o menos de 5:25 al principio y terminé haciendo menos de 5 minutos el kilómetro, lo que hizo una media de 5:10, excelente marca no sólo por la distancia sino también por el recorrido, donde los últimos 6 kilómetros son básicamente de subida. Todo el rato con unas sensaciones geniales, sin forzar la respiración, y respondiendo sin problema cuando me exigí en los últimos kilómetros.
Hoy, como he dicho antes, he empezado muy tranquilo, corriendo casi torpemente, frenándome pues notaba que iba cómodo pero un poco fuerte. A pesar de mis esfuerzos en vano, los 7 primeros kilómetros lo he hecho a ritmo de poco mas de 5 minutos, una barbaridad. Temía que me quedara clavado en las primeras rampas por el cansancio acumulado o peor aún, que fuera perfectamente y pudiera hacer los 13 km de hoy en un ritmo mucho mas rápido, lo que provocaría que los siguientes días intentara ir mas rápido y forzara. Eso provocaría que me frustrara si no lo consiguiera y la preparación se me fuera de las manos. Me conozco y sé lo que digo.
Pero al final, ni una cosa ni otra. El kilómetro de subida, el 8, me lo he tomado con la suficiente calma como para hacer un tiempo muy discreto, subir bastante la media y relajarme el resto del trayecto. Entre eso y que venía un poco mas cansado entre el día de ayer y el ritmo de hoy, he conseguido llegar a un ritmo muy parecido al de ayer, solo 4 segundos mas lento por kilómetro. Y esprintando la última cuesta apretando los dientes. Lo dicho, buenas sensaciones.
Mañana correré 10 km y el martes empieza la pretemporada de fútbol un equipo de segunda regional donde juegan unos amigos. Voy a ver si me dejan entrenar con ellos, sobretodo al principio cuando hay que coger fondo físico. Quizás en distancia les gane, pero como me explicó un amigo mío, cuando empiecen con los sprints y con los ejercicios de explosividad, va a ser otra historia y voy a terminar reventado.
Y de momento, poco mas. Me he ganado unas cervecitas en La Latina y un domingo apacible, que mañana hay que trabajar de nuevo y volver a esta bendita rutina del mes de agosto. Si fuera así todo el año, nadie se quejaría de trabajar. Pero aquí nos explotan diciendo que hay mucho trabajo, aunque nunca el suficiente para que sigan habiendo 4 millones de parados.
Buen domingo a todos.
Una de las mejores cosas de correr en fin de semana, por la mañana y sobretodo ahora que no hay nadie en Madrid, es poder ir por el medio de la carretera, sin el agobio de los coches, tan sólo cruzándome con otros corredores. No tengo que estar atento a quien viene o deja de venir, si tengo que subirme a la acera o cambiarme de carril. Simplemente me dedico a correr, lo que me libera y me hace estar mas a gusto. Y si encima cuando voy por el campo veo conejos al sol y a la sombra, todos juntos, en manada, la sensación de libertad es absoluta.
Hoy he intentado ir al principio muy tranquilo, como ayer, de paseo, sin forzar nada de nada. Ayer lo hice así y terminé como una moto, esprintando como un auténtico animal, echando en falta algún que otro metro. El ritmo que hice fue mas o menos de 5:25 al principio y terminé haciendo menos de 5 minutos el kilómetro, lo que hizo una media de 5:10, excelente marca no sólo por la distancia sino también por el recorrido, donde los últimos 6 kilómetros son básicamente de subida. Todo el rato con unas sensaciones geniales, sin forzar la respiración, y respondiendo sin problema cuando me exigí en los últimos kilómetros.
Hoy, como he dicho antes, he empezado muy tranquilo, corriendo casi torpemente, frenándome pues notaba que iba cómodo pero un poco fuerte. A pesar de mis esfuerzos en vano, los 7 primeros kilómetros lo he hecho a ritmo de poco mas de 5 minutos, una barbaridad. Temía que me quedara clavado en las primeras rampas por el cansancio acumulado o peor aún, que fuera perfectamente y pudiera hacer los 13 km de hoy en un ritmo mucho mas rápido, lo que provocaría que los siguientes días intentara ir mas rápido y forzara. Eso provocaría que me frustrara si no lo consiguiera y la preparación se me fuera de las manos. Me conozco y sé lo que digo.
Pero al final, ni una cosa ni otra. El kilómetro de subida, el 8, me lo he tomado con la suficiente calma como para hacer un tiempo muy discreto, subir bastante la media y relajarme el resto del trayecto. Entre eso y que venía un poco mas cansado entre el día de ayer y el ritmo de hoy, he conseguido llegar a un ritmo muy parecido al de ayer, solo 4 segundos mas lento por kilómetro. Y esprintando la última cuesta apretando los dientes. Lo dicho, buenas sensaciones.
Mañana correré 10 km y el martes empieza la pretemporada de fútbol un equipo de segunda regional donde juegan unos amigos. Voy a ver si me dejan entrenar con ellos, sobretodo al principio cuando hay que coger fondo físico. Quizás en distancia les gane, pero como me explicó un amigo mío, cuando empiecen con los sprints y con los ejercicios de explosividad, va a ser otra historia y voy a terminar reventado.
Y de momento, poco mas. Me he ganado unas cervecitas en La Latina y un domingo apacible, que mañana hay que trabajar de nuevo y volver a esta bendita rutina del mes de agosto. Si fuera así todo el año, nadie se quejaría de trabajar. Pero aquí nos explotan diciendo que hay mucho trabajo, aunque nunca el suficiente para que sigan habiendo 4 millones de parados.
Buen domingo a todos.
jueves, 12 de agosto de 2010
De menos a mas
Con este calor es imposible salir pronto a correr. Me refiero salir a correr a las 7 de la tarde, por ejemplo. Lo que ocasiona eso es que me aburra de esperar y me ponga a hacer cosas en casa, lo que consume mis energías poco a poco. Así que a la hora de correr, sobre las 9, la motivación era mucho menor a la que tenía después de la siesta.
Así que cuando he salido, lo he hecho con muy poquitas ganas, pensando además que tenía que recuperar algo de la distancia que no hice el martes. En estos casos, mas habituales de lo que me gustaría, intento no pensar en ello, ver las cosas con normalidad, no darle importancia al tiempo que voy haciendo, ya sea muy bueno o muy malo. Ver todo de forma relativa es la clave en un día así.
Mientras iban cayendo los kilómetros, yo iba pensando en nada, ni siquiera en mi respiración, tan sólo miraba al frente. Si el camino era cuesta abajo, miraba mas lejos. Si se empinaba en mi contra, miraba hacia el suelo, cuanto mas empinado, mas cerca de mis pies. Lo único que tenía en mente era el suelo, pues cuando corro por el campo éste no es demasiado regular y pisar mal me rompe el ritmo.
No mirar el reloj ha sido la mejor decisión. Me he encontrado tan bien que he alargado casi un kilómetro el recorrido, y es que cuando no pienso en el tiempo, voy mejorando porque mi cuerpo con el entrenamiento va mejorando. Y me doy cuenta de todo eso cuando llego a casa fresco, sin estar molido y recuperando el aliento en apenas un minuto.
Días como éste hacen que me recupere mas rápidamente físicamente, y mi moral sube un poco mas. De todos modos, hasta que no corra mas de 25 km de una tacada no me emocionaré demasiado, las 2 únicas veces que lo he intentado he fracasado.
Buenas noches
Así que cuando he salido, lo he hecho con muy poquitas ganas, pensando además que tenía que recuperar algo de la distancia que no hice el martes. En estos casos, mas habituales de lo que me gustaría, intento no pensar en ello, ver las cosas con normalidad, no darle importancia al tiempo que voy haciendo, ya sea muy bueno o muy malo. Ver todo de forma relativa es la clave en un día así.
Mientras iban cayendo los kilómetros, yo iba pensando en nada, ni siquiera en mi respiración, tan sólo miraba al frente. Si el camino era cuesta abajo, miraba mas lejos. Si se empinaba en mi contra, miraba hacia el suelo, cuanto mas empinado, mas cerca de mis pies. Lo único que tenía en mente era el suelo, pues cuando corro por el campo éste no es demasiado regular y pisar mal me rompe el ritmo.
No mirar el reloj ha sido la mejor decisión. Me he encontrado tan bien que he alargado casi un kilómetro el recorrido, y es que cuando no pienso en el tiempo, voy mejorando porque mi cuerpo con el entrenamiento va mejorando. Y me doy cuenta de todo eso cuando llego a casa fresco, sin estar molido y recuperando el aliento en apenas un minuto.
Días como éste hacen que me recupere mas rápidamente físicamente, y mi moral sube un poco mas. De todos modos, hasta que no corra mas de 25 km de una tacada no me emocionaré demasiado, las 2 únicas veces que lo he intentado he fracasado.
Buenas noches
martes, 10 de agosto de 2010
Comparativa
Hoy tenía pensado seguir con mi media de 10 km al día, pero justo cuando he ido a salir a correr me ha llamado un amigo, que acababa de llegar de trabajar. Le he convencido para salir a correr juntos, aunque su distancia, que son unos 6 km. Aunque pierdo 4, como estoy en proceso de preparación mental, nunca viene mal batir a una persona que ha hecho mas deporte que yo y que no ha tenido las lesiones que yo he tenido, y eso me sube la moral.
Así que lo de hoy ha sido un paseo. Me he puesto un poco a su ritmo, para ver que tal iba, y mientras él forzaba, yo me limitaba a mantener su ritmo, muy tranquilo. Al pobre le oía jadear, escupir, despejarse la nariz... Y yo iba pensando en mis cosas, muy confiado al oirle sufrir. Le quería ganar al final del circuito, pero no le quería machacar, quería que se esforzara y que lo hiciera bien mientras yo le ganaba. Porque era evidente que le iba a ganar.
Así que a falta de unos 500 metros, le he dicho que esprintáramos pero él hacía un rato que no estaba por la labor. Yo he cumplido con el expediente y él ha bajado su tiempo en casi un minuto. Los 2 contentos.
Mañana no toca correr. Y se me ha presentado un problema, porque he planificado todo el día para hacer otras cosas (es mi cumple y quiero disfrutarlo después del trabajo) y no voy a poder recuperar los 4 km que no he hecho hoy. El jueves podría intentarlo, pero no es seguro. Y si el viernes me voy de viaje, no voy a poder correr. Y el fin de semana, ni idea. Si estoy fuera de casa, nada es previsible. Me llevaré las zapatillas pero no se ni por donde se puede correr, aunque conozco la zona.
En fin, que tengo que darle vueltas. De momento me voy a la cama, que mañana va a ser un día largo.
Quiero aprovechar estas líneas para felicitar a mi Vespa, que hoy cumple 21 años. Es la mejor, a pesar de que a veces me cabree con ella. ¡¡Felicidades Vespita!!
Así que lo de hoy ha sido un paseo. Me he puesto un poco a su ritmo, para ver que tal iba, y mientras él forzaba, yo me limitaba a mantener su ritmo, muy tranquilo. Al pobre le oía jadear, escupir, despejarse la nariz... Y yo iba pensando en mis cosas, muy confiado al oirle sufrir. Le quería ganar al final del circuito, pero no le quería machacar, quería que se esforzara y que lo hiciera bien mientras yo le ganaba. Porque era evidente que le iba a ganar.
Así que a falta de unos 500 metros, le he dicho que esprintáramos pero él hacía un rato que no estaba por la labor. Yo he cumplido con el expediente y él ha bajado su tiempo en casi un minuto. Los 2 contentos.
Mañana no toca correr. Y se me ha presentado un problema, porque he planificado todo el día para hacer otras cosas (es mi cumple y quiero disfrutarlo después del trabajo) y no voy a poder recuperar los 4 km que no he hecho hoy. El jueves podría intentarlo, pero no es seguro. Y si el viernes me voy de viaje, no voy a poder correr. Y el fin de semana, ni idea. Si estoy fuera de casa, nada es previsible. Me llevaré las zapatillas pero no se ni por donde se puede correr, aunque conozco la zona.
En fin, que tengo que darle vueltas. De momento me voy a la cama, que mañana va a ser un día largo.
Quiero aprovechar estas líneas para felicitar a mi Vespa, que hoy cumple 21 años. Es la mejor, a pesar de que a veces me cabree con ella. ¡¡Felicidades Vespita!!
lunes, 9 de agosto de 2010
Actualizando
Y desde que leí ese libro hasta hoy, han pasado mas de 2 meses y bastante entrenamiento. No tanto como a mi me hubiera gustado, con este calor y mi innata escasa voluntad han hecho que lo que empezó como un entrenamiento exhaustivo se haya convertido en simplemente mantenerme en forma, o al menos así lo veo ahora mismo.
El libro "4 meses para correr una maratón en menos de 4 horas" tenía un plan de entrenamiento diario que indicaba cuánto había que correr y con que intensidad. Debido a que está escrito para gente que apenas ha hecho deporte y yo estaba mas o menos en forma, superaba cada día, cada esfuerzo y cada tiempo establecido con relativa facilidad. Cuando decía que hiciera 8 series de 400 metros en unos 2 minutos, yo me hacía 12 en unos 1:45. Llenaba mi hoja de Excel con alegría cada día que terminaba. Sustituía la bici por carrera, estaba asombrado por mis progresos a la vez que emocionado.
Todo empezó a torcerse cuando se juntaron el calor sofocante de finales de junio y principios de julio con etapas mas largas y el comienzo de un nuevo trabajo, que me empezó a robar el tiempo y sobretodo las energías. Como según el plan tenía que hacerlo en 4 meses y tenía casi 6 por delante, no le dí excesiva importancia. Pero con el tiempo me he dado cuenta de que, si paras, los músculos se relajan y el estado de forma se pierde con relativa facilidad. A pesar de que mi peso ha seguido bajando pues me alimento mejor, la tensión de las piernas la he perdido y definitivamente me encuentro peor, con lo que toca recuperar ese punto idóneo que tuve hace mas de un mes.
Y quien me conozca y me haya visto y me vea ahora y lea que estoy peor, puede pensar, no sin razón, que en estos momentos estoy bebiendo sin parar. Pero yo me entiendo. Hace poco mas de un mes me hice media maratón en menos de 2 horas. Ayer me tuve que parar a los 6 km. Y es por eso, porque mis músculos se han relajado.
Así que toca volver a decirles que se pongan las pilas que ahora no vamos a parar. Pretendo salir 5 días a correr, si no son 6. mi idea es hacer 10 km al día. Ayer hice 8 y hoy poco mas de 10. He mejorado 3 minutos respecto a ayer, pero sigo casi 5 minutos mas lento que mi mejor "10 km".
He de decir que además del lado físico de preparar una maratón, casi es mas importante el lado psicológico. Tener la mente clara, despejada, ser positivo mientras se corre, hacerlo con una sonrisa interior... A mi me hace mejorar en torno a 3 minutos en 10 km. He corrido mas y mejor con mas peso y en peor estado de forma, pero es porque lo hacía por placer. Reconozco que me estoy autopresionando y no estoy corriendo a gusto, así que casi voy a tener que enfocar la preparación a la mente más que al cuerpo. Sé que con lo que he entrenado y lo que me queda por entrenar voy a estar preparado para Octubre, pero la cabeza es otra historia. En otro momento me detendré a contar cuales son mis motivaciones cuando estoy bajo de fuerzas, o lo que me hace acelerar sin darme cuenta y sin apenas cansarme, pero lo dejaré para otro día. Por hoy está bien, y si sigo, habrá muchos días que no sepa que contar.
Os dejo una frase del libro que me estoy leyendo. el próximo día hablaré de él: "No existe en ninguna parte del mundo real nada tan bello como las fantasías que alberga quien ha perdido la cordura"
Buenas noches
El libro "4 meses para correr una maratón en menos de 4 horas" tenía un plan de entrenamiento diario que indicaba cuánto había que correr y con que intensidad. Debido a que está escrito para gente que apenas ha hecho deporte y yo estaba mas o menos en forma, superaba cada día, cada esfuerzo y cada tiempo establecido con relativa facilidad. Cuando decía que hiciera 8 series de 400 metros en unos 2 minutos, yo me hacía 12 en unos 1:45. Llenaba mi hoja de Excel con alegría cada día que terminaba. Sustituía la bici por carrera, estaba asombrado por mis progresos a la vez que emocionado.
Todo empezó a torcerse cuando se juntaron el calor sofocante de finales de junio y principios de julio con etapas mas largas y el comienzo de un nuevo trabajo, que me empezó a robar el tiempo y sobretodo las energías. Como según el plan tenía que hacerlo en 4 meses y tenía casi 6 por delante, no le dí excesiva importancia. Pero con el tiempo me he dado cuenta de que, si paras, los músculos se relajan y el estado de forma se pierde con relativa facilidad. A pesar de que mi peso ha seguido bajando pues me alimento mejor, la tensión de las piernas la he perdido y definitivamente me encuentro peor, con lo que toca recuperar ese punto idóneo que tuve hace mas de un mes.
Y quien me conozca y me haya visto y me vea ahora y lea que estoy peor, puede pensar, no sin razón, que en estos momentos estoy bebiendo sin parar. Pero yo me entiendo. Hace poco mas de un mes me hice media maratón en menos de 2 horas. Ayer me tuve que parar a los 6 km. Y es por eso, porque mis músculos se han relajado.
Así que toca volver a decirles que se pongan las pilas que ahora no vamos a parar. Pretendo salir 5 días a correr, si no son 6. mi idea es hacer 10 km al día. Ayer hice 8 y hoy poco mas de 10. He mejorado 3 minutos respecto a ayer, pero sigo casi 5 minutos mas lento que mi mejor "10 km".
He de decir que además del lado físico de preparar una maratón, casi es mas importante el lado psicológico. Tener la mente clara, despejada, ser positivo mientras se corre, hacerlo con una sonrisa interior... A mi me hace mejorar en torno a 3 minutos en 10 km. He corrido mas y mejor con mas peso y en peor estado de forma, pero es porque lo hacía por placer. Reconozco que me estoy autopresionando y no estoy corriendo a gusto, así que casi voy a tener que enfocar la preparación a la mente más que al cuerpo. Sé que con lo que he entrenado y lo que me queda por entrenar voy a estar preparado para Octubre, pero la cabeza es otra historia. En otro momento me detendré a contar cuales son mis motivaciones cuando estoy bajo de fuerzas, o lo que me hace acelerar sin darme cuenta y sin apenas cansarme, pero lo dejaré para otro día. Por hoy está bien, y si sigo, habrá muchos días que no sepa que contar.
Os dejo una frase del libro que me estoy leyendo. el próximo día hablaré de él: "No existe en ninguna parte del mundo real nada tan bello como las fantasías que alberga quien ha perdido la cordura"
Buenas noches
jueves, 5 de agosto de 2010
Resumen (2)
Después de la Nike Human Race, me quité un peso de encima. En aquel momento me di cuenta de que ya había cumplido mi objetivo de volver a ser una persona "normal", y durante un par de meses, dejé de correr. A lo mejor salía un día de forma esporádica, por aburrimiento mayormente, pero el hecho de practicar running lo dejé de lado.
Sin embargo, sin tiempo de guardar las zapatillas, mis amigos me hablaron de la San Silvestre, esa prueba de locos que no tienen nada mejor que hacer un 31 de diciembre que salir a correr. Era algo que siempre vi como extraño, que no haría jamás, etc. El caso es que me animaron a apuntarme, me aseguraron que llegaríamos a tiempo a casa para la cena y no tuve escapatoria, por suerte.
Con la tranquilidad de saber que podía correr, preparé a conciencia esta carrera. Salía a entrenar 3 o 4 veces por semana, iba a buen ritmo... Pero al llegar la carrera, me vine arriba, empecé demasiado fuerte y al final me hundí. Mirando el lado positivo, lo importante es que corrí otra carrera popular y, sobretodo, me entró el gusanillo de correr con mas frecuencia, pues desde que crucé la meta, mi objetivo era vengarme de esa discretísima actuación y hacer algo mas digno el año siguiente.
Durante el año pasado correr fue una práctica habitual, pero no obligatoria. Poco a poco me ponía en forma, la preparación de la San Silvestre de la venganza iba de forma correcta, con algún parón de un mes o así por calor, cansancio o similar. A veces tenía pequeñas sensaciones en la pierna y paraba 15 días. El caso es que hasta septiembre o por ahí no corrí con mas frecuencia, ya que me apunté a una carrera popular en Arganda a mediados de Octubre. El tiempo fue bastante bueno para mi, teniendo en cuenta que era una carrera de 10 km durísima. Bajé 7 minutos el tiempo de la San Silvestre.
A partir de ese momento, comenzó la preparación en serio. Saliendo 4 días a correr, sin importar el tiempo que hacía (inolvidables los días de nieve) y perdiendo peso poco a poco, sintiéndome mejor cada día que pasaba.
La San Silvestre en sí fue un escándalo. Los nervios y la emoción de la salida nunca los olvidaré, el no poder quedarme quieto la última media hora previa, así como la lluvia, el granizo y la sensación de encontrarme mejor que nunca. Me impresionó la gente animando, el año anterior ni los veía, y tuve fuerzas de esprintar el último kilómetro y hacerlo en 3:45. El tiempo que hice fue espectacular, menos de 50 minutos, y desde ese preciso momento, decidí no dejar de correr.
Después de la carrera, mi objetivo era, simplemente, disputar carreras populares. Prepararme poco a poco, hacer mejores tiempos, ir más rápido en definitiva. Una mala racha en lo personal me hizo empezar a salir a correr casi a diario, llegando a mis límites o lo que yo creía que lo eran. Durante uno de esos fríos días de invierno, me di cuenta de que ser mas veloz no me iba a dar demasiados beneficios personales. Ganar a los amigos no era suficiente, tenía que vencerme a mí mismo.
Quería prepararme para una madia maratón, y dependiendo de las fuerzas y las sensaciones, pensar en mayores objetivos. Una lesión de rodilla me hizo parar un par de meses. Tuve que plantearme mis objetivos de nuevo, si correr era suficiente o quería mas. Por suerte, al ver que había perdido unos 6 kilos en unos meses, me hizo volver a plantearme correr más distancia.
Paseando por una librería, cayó en mis manos un libro titulado "4 meses para correr una marathon en menos de 4 horas". Esa misma tarde lo lei. Comprobé el plan de trabajo y aunque había días difíciles, era asumible. Cuando leí que Oprah lo había conseguido, me decidí a correr una marathon. Si puede esa...
Sin embargo, sin tiempo de guardar las zapatillas, mis amigos me hablaron de la San Silvestre, esa prueba de locos que no tienen nada mejor que hacer un 31 de diciembre que salir a correr. Era algo que siempre vi como extraño, que no haría jamás, etc. El caso es que me animaron a apuntarme, me aseguraron que llegaríamos a tiempo a casa para la cena y no tuve escapatoria, por suerte.
Con la tranquilidad de saber que podía correr, preparé a conciencia esta carrera. Salía a entrenar 3 o 4 veces por semana, iba a buen ritmo... Pero al llegar la carrera, me vine arriba, empecé demasiado fuerte y al final me hundí. Mirando el lado positivo, lo importante es que corrí otra carrera popular y, sobretodo, me entró el gusanillo de correr con mas frecuencia, pues desde que crucé la meta, mi objetivo era vengarme de esa discretísima actuación y hacer algo mas digno el año siguiente.
Durante el año pasado correr fue una práctica habitual, pero no obligatoria. Poco a poco me ponía en forma, la preparación de la San Silvestre de la venganza iba de forma correcta, con algún parón de un mes o así por calor, cansancio o similar. A veces tenía pequeñas sensaciones en la pierna y paraba 15 días. El caso es que hasta septiembre o por ahí no corrí con mas frecuencia, ya que me apunté a una carrera popular en Arganda a mediados de Octubre. El tiempo fue bastante bueno para mi, teniendo en cuenta que era una carrera de 10 km durísima. Bajé 7 minutos el tiempo de la San Silvestre.
A partir de ese momento, comenzó la preparación en serio. Saliendo 4 días a correr, sin importar el tiempo que hacía (inolvidables los días de nieve) y perdiendo peso poco a poco, sintiéndome mejor cada día que pasaba.
La San Silvestre en sí fue un escándalo. Los nervios y la emoción de la salida nunca los olvidaré, el no poder quedarme quieto la última media hora previa, así como la lluvia, el granizo y la sensación de encontrarme mejor que nunca. Me impresionó la gente animando, el año anterior ni los veía, y tuve fuerzas de esprintar el último kilómetro y hacerlo en 3:45. El tiempo que hice fue espectacular, menos de 50 minutos, y desde ese preciso momento, decidí no dejar de correr.
Después de la carrera, mi objetivo era, simplemente, disputar carreras populares. Prepararme poco a poco, hacer mejores tiempos, ir más rápido en definitiva. Una mala racha en lo personal me hizo empezar a salir a correr casi a diario, llegando a mis límites o lo que yo creía que lo eran. Durante uno de esos fríos días de invierno, me di cuenta de que ser mas veloz no me iba a dar demasiados beneficios personales. Ganar a los amigos no era suficiente, tenía que vencerme a mí mismo.
Quería prepararme para una madia maratón, y dependiendo de las fuerzas y las sensaciones, pensar en mayores objetivos. Una lesión de rodilla me hizo parar un par de meses. Tuve que plantearme mis objetivos de nuevo, si correr era suficiente o quería mas. Por suerte, al ver que había perdido unos 6 kilos en unos meses, me hizo volver a plantearme correr más distancia.
Paseando por una librería, cayó en mis manos un libro titulado "4 meses para correr una marathon en menos de 4 horas". Esa misma tarde lo lei. Comprobé el plan de trabajo y aunque había días difíciles, era asumible. Cuando leí que Oprah lo había conseguido, me decidí a correr una marathon. Si puede esa...
miércoles, 4 de agosto de 2010
Resumen (1)
Varón. 37 años menos una semana. Constitución atlética media. Desde pequeño haciendo mucho deporte y dentro de la mediocridad, con cierto nivel. Fui el primer benjamín de mi colegio en jugar en el equipo de fútbol-sala alevín, entre los primeros en el cross del colegio (que venía a ser el de todo el municipio), capitán del equipo de baloncesto... Y así unos cuantos "galardones" de esta índole que no han hecho más que hacerme mirar al pasado.
Hasta los 23 años, hacer deporte era algo prioritario en mi vida, pues jugaba en varios equipos de fútbol y fútbol-sala, y me apuntaba a diversas competiciones. Lo importante con esa edad era quemar lo consumido durante los salvajes fines de semana. Entonces me eché novia y dejé de hacer todo eso que hacía. Mi vida se volvió mas sedentaria y aunque aún estaba apuntado a algún equipillo, nunca lo hacía para perder los 10 kilos que había cogido, sólo por echar el rato.
En uno de estos partidillos, en una jugada fortuita, me rompí la pierna. Lo que iba a ser alrededor de 4-5 meses de baja, se convirtió en unos 4-5 años para olvidar. Me la volví a romper la tibia por el mismo sitio 3 veces más, me tuvieron que operar 4 veces en total. Injertos, tornillos, clavos... Para alguien que se consideraba deportista, un aunténtico calvario.
3 años después de la primera operación y tras la última, desistí de volver a hacer deporte. Ni las más de 100 sesiones de rehabilitación me daban la esperanza de poder volver a jugar un partido. Sinceramente, después de tanto tiempo cojeando y sufriendo, mi meta era simplemente caminar, poder volver a andar sin dolor, sin miedo, sin sensación de que me iba a volver a romper. Así que empecé a hacer algo de bici estática, me daba cortos paseos no sin sufrimiento y básicamente, descansaba.
Y así estuve, básicamente, casi año y medio. El tiempo fue curándome sin que yo lo notara. Poco a poco el dolor y la cojera fueron desapareciendo. Durante ese periodo, algunos días, me envalentonaba y también corría 5 minutos sobre la cinta. Otro día hacía diez, otro caminaba rápido 15... pero nada mas.
Aunque no corriera, la sensación de poder caminar sin sentir el callo de la tibia a cada paso hizo pensar que algún día podría volver a correr, así que me apunté a la Nike Human Race, que se correría a finales de Agosto. Tenía como premisa acabarla, aunque fuera el último. Constaba de 10 km que para mí sería mas de una hora y yo no podía correr mas de 30 minutos, eso el día que estaba inspirado y sabiendo que los siguientes 2 días no podría volver a hacerlo, me resentía sí o sí. De todos modos, me entrené para terminarla y sabiendo que tenía un par de meses para prepararla.
En verano era duro correr por razones obvias, y aunque la zona elegida era una zona con muchos árboles, las cuestas eran durísimas y mi preparación muy escasa. Recuerdo aquellos días con cariño, cada vez que llegaba a casa lo hacía cansado pero contento, no sabría describir la sensación de mirarme la pierna y no ver nada especial, ni sentir el dolor agudo de cada movimiento, ni tener que pensar en la pierna antes de pensar en mi con cada cosa que pretendía hacer, por sencilla que pareciera.
A pesar de todo, aquella tarde de verano, y junto con otros 20.000 participantes por una buena causa, logré hacer eso que hacía no tanto veía como algo imposible. A partir de ese momento, estaba convencido de que podía volver a hacer una vida normal, sobretodo en lo deportivo.
Hasta los 23 años, hacer deporte era algo prioritario en mi vida, pues jugaba en varios equipos de fútbol y fútbol-sala, y me apuntaba a diversas competiciones. Lo importante con esa edad era quemar lo consumido durante los salvajes fines de semana. Entonces me eché novia y dejé de hacer todo eso que hacía. Mi vida se volvió mas sedentaria y aunque aún estaba apuntado a algún equipillo, nunca lo hacía para perder los 10 kilos que había cogido, sólo por echar el rato.
En uno de estos partidillos, en una jugada fortuita, me rompí la pierna. Lo que iba a ser alrededor de 4-5 meses de baja, se convirtió en unos 4-5 años para olvidar. Me la volví a romper la tibia por el mismo sitio 3 veces más, me tuvieron que operar 4 veces en total. Injertos, tornillos, clavos... Para alguien que se consideraba deportista, un aunténtico calvario.
3 años después de la primera operación y tras la última, desistí de volver a hacer deporte. Ni las más de 100 sesiones de rehabilitación me daban la esperanza de poder volver a jugar un partido. Sinceramente, después de tanto tiempo cojeando y sufriendo, mi meta era simplemente caminar, poder volver a andar sin dolor, sin miedo, sin sensación de que me iba a volver a romper. Así que empecé a hacer algo de bici estática, me daba cortos paseos no sin sufrimiento y básicamente, descansaba.
Y así estuve, básicamente, casi año y medio. El tiempo fue curándome sin que yo lo notara. Poco a poco el dolor y la cojera fueron desapareciendo. Durante ese periodo, algunos días, me envalentonaba y también corría 5 minutos sobre la cinta. Otro día hacía diez, otro caminaba rápido 15... pero nada mas.
Aunque no corriera, la sensación de poder caminar sin sentir el callo de la tibia a cada paso hizo pensar que algún día podría volver a correr, así que me apunté a la Nike Human Race, que se correría a finales de Agosto. Tenía como premisa acabarla, aunque fuera el último. Constaba de 10 km que para mí sería mas de una hora y yo no podía correr mas de 30 minutos, eso el día que estaba inspirado y sabiendo que los siguientes 2 días no podría volver a hacerlo, me resentía sí o sí. De todos modos, me entrené para terminarla y sabiendo que tenía un par de meses para prepararla.
En verano era duro correr por razones obvias, y aunque la zona elegida era una zona con muchos árboles, las cuestas eran durísimas y mi preparación muy escasa. Recuerdo aquellos días con cariño, cada vez que llegaba a casa lo hacía cansado pero contento, no sabría describir la sensación de mirarme la pierna y no ver nada especial, ni sentir el dolor agudo de cada movimiento, ni tener que pensar en la pierna antes de pensar en mi con cada cosa que pretendía hacer, por sencilla que pareciera.
A pesar de todo, aquella tarde de verano, y junto con otros 20.000 participantes por una buena causa, logré hacer eso que hacía no tanto veía como algo imposible. A partir de ese momento, estaba convencido de que podía volver a hacer una vida normal, sobretodo en lo deportivo.
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