Aprovechando que me he despertado pronto, he puesto en marcha el plan de este fin de semana, hacerme 25 km en los 2 días. No es que sea muy pretencioso, pero la parte mas interesante del mismo, además de hacer kilómetros sin descanso, era probar un trazado nuevo que me había diseñado esta semana. Sobre el mapa parecía un poco peligroso, pues corría por el lateral de la M-40 y por la M-511, que a diario es una carretera rápida. Total serían unos 15 kilómetros, con los últimos 7 de subida, como siempre.
Salir a las 8 de la mañana tiene muchas ventajas. Como he dicho otras veces, la tranquilidad es fundamental. Olvidarte de todo y centrarte únicamente en la respiración, la carretera o el sol en la cara. Así es mas fácil correr. Cuando he empezado por la zona nueva, que rodea un cuartel militar prácticamente en desuso, he tenido que salir al arcén del lateral de la M-40. Por la autopista iban no pocos coches, pero por el lateral, sólo me he cruzado con uno. Era tan raro ver a una persona correr por allí que los conejos se asustaban y salían despavoridos al oírme, y yo sólo podía verles su cola blanca a gran velocidad entre los matorrales. El asfalto era muy bueno, así que el tramo ha ido bien.
Después he intentado acortar por unas obras para no tener que llegar hasta la rotonda con la M-511, pues pon internet había visto que se podía hacer. Pero la obra no tenía salida y me he visto haciendo campo a través y saltando el quitamiedos para incorporarme al arcén de la carretera. Inconscientemente, la sensación de cierta inseguridad de la misma, debido a los coches que vienen de frente a unos 100 km/h, te hacen correr mas rápido, gastando energías que se necesitarán mas adelante. Además, está un poco inclinado cuesta abajo. Encima me he cruzado con otro hombre que iba corriendo en dirección contraria. Nos hemos mirado, nos hemos saludado y me ha dado un subidón que me ha hecho acelerar sin necesidad de ello. Da mucha energía eso de encontrarte a desconocidos haciendo lo mismo que tú y parecer que le conoces de toda la vida. Supongo que sus sensaciones habrán sido parecidas al encontrarse a uno como él, corriendo a las 9 de la mañana por un lugar tan inesperado.
Cuando he llegado a Telemadrid, el resto del recorrido ya lo conocía. Todo cuesta arriba. Sólo había que dosificar hasta el final, pues los 7 km de subida, aunque conocidos, no dejan de ser muy duros.
Así que al final he hecho la distancia en 1:21:26, a una media de 5:26 el kilómetro. No ha estado mal, la verdad. Ahora tengo los gemelos cargados y estoy un poco cansado, pero eso no va a impedir que el resto del día haga las cosas que tengo que hacer, como comprarme una báscula para ver cómo evoluciona mi peso de aquí al día de la maratón, y Aquarius, que es lo mejor del día. Cuando llego a casa después de correr, me dura 2 sorbos. Voy a mirar también un cinturón para maratones para entrenar. El otro día en Laister lo vi por 35€, pero en la web de Decathlon lo vi por 12. No hace falta que explique nada, ¿verdad?
Bueno, por último, os dejo una foto de mi inscripción en la Maratón nocturna de Bilbao. Ya es oficial, así que a partir de ahora, solo queda entrenar y cuidarse. Irónicamente, hoy voy a comer barbacoa en casa de un amigo. Panceta, chorizo y demás exquisiteces. Lo haré a modo despedida, que conste, pues en los próximos 2 meses no sólo voy a entrenar sino que voy a vigilar mi dieta, ya que pretendo bajar entre 4 y 7 kilos para llegar a la carrera en mi mejor momento posible.
Que tengáis un buen día!!

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