lunes, 18 de octubre de 2010

Ultimos esfuerzos

La semana no ha estado mal del todo. Tal y como dije en mi última entrada, he hecho mas o menos lo que quería hacer.

El miércoles salí a correr unos 8 km, a un ritmo decente de 5:10 el kilómetro. El recorrido el de siempre, las sensaciones las de siempre, en fin, es un entrenamiento mas dentro del largo calendario de entrenamiento. Si tuviera que correr una carrera de 10 km, estaría extremadamente preparado, la verdad.


El sábado quedé con un amigo para que él corriera e hiciera algo de ejercicio durante media hora y yo soltara un poco de músculos. Lo bueno fue que el ritmo de carrera no sólo no fue malo, sino que fue bastante acorde a lo que tengo que hacer en la maratón. Cuando corro a este ritmo, lo que intento es llevar bien la respiración, pues sé que en 4 horas me va a ser muy fácil perder la concentración y, como me ha pasado en otras ocasiones, de repente me encuentro muy cansado. Y es porque no he respirado bien.

Ayer salí a correr mucho más que para simplemente calentar. Casi que salí a ver cuánto aguantaba. El caso es que, a pesar de volverme a encontrar muy bien al principio, las subidas durísimas del km. 18 en la Casa de Campo me mataron de nuevo. Y a los 21 km tuve que parar. El ritmo no fue malo 5:33, y eso que empeoró mucho al final del recorrido, en los últimos 3 km.

En esos momentos, pensé que no iba a terminar la maratón, creo que es algo que tengo que empezar a asumir pase lo que pase. Tengo que hacer el doble de lo que hago y no se si lo lograré. Pasé por el bar de unos amigos a pedirles un vaso de agua y me encontré a un viejo conocido que venía de correr una carrera popular. Estuvimos hablando un rato y le conté mi objetivo. Le conté mas o menos lo que había entrenado, los tiempos que hacía, lo que acababa de hacer, etc. Me dio muchísima moral al decirme que con lo hecho hasta ahora, terminaba la maratón seguro. Que si había entrenado bastante (a pesar de no hacer mas de 24 km), que si el terreno era llano y no como el que sufro en Madrid, que si mis tiempos iban encaminados, que si al correr con público se iba mas rápido y mas cómodo, que el correr con mas gente me daba mas fuerza psicológica, y que la gente te apoya... De esto último se quedó bastante alucinado, pues bien es sabido que yo he hecho todo mi entrenamiento en solitario. Por ello me dijo que psicológicamente también estaba preparado, y esa es la parte que mas dura me ha parecido a mi de todo esto.

Ahora empieza la última semana. La de los nervios, la de salir poco a correr, la de vigilar la alimentación, la de no hacer ninguna tontería, la de cerrar todos los asuntos pendientes en el trabajo, la de la maleta, la de contar cada segundo que pasa... Miro constantemente el tiempo en Bilbao para el sábado. Hoy dice que van a haber nubes y claros, una mínima de 8º y una máxima de 16º. Ese tiempo me vale. lo que no me apetece es correr con mucha lluvia, o al menos la suficiente para tener que llevar chubasquero. 4 horas así puede ser una pesadilla.

A todos los que hayáis corrido una maratón os invito a que me deis cualquier tipo de consejo, serán bienvenidos. De momento he seguido el de comer muchas proteínas hasta el miércoles, y a partir del jueves, comer básicamente hidratos de carbono.

Vuelvo al trabajo. ¡Salud!

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